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domingo, 30 de septiembre de 2012

COMPORTAMIENTO DESTRUCTIVO


COMPORTAMIENTO DESTRUCTIVO



Cuando se está en una relación llena de violencia, a veces es difícil distinguir el comportamiento destructivo de la pareja.

Comportamiento destructivo


A continuación se enumeran los comportamientos clásicos de una relación destructiva:


1. El agresor se adjudica el derecho de controlar la vida y la conducta de su pareja.

2. Para hacerlo feliz, la víctima renuncia a personas y actividades que eran importantes en su vida.

3. El agresor desvaloriza las opiniones, sentimientos y logros de su pareja.

4. Cuando la víctima hace algo que le disgusta al agresor, éste vocifera, manotea, amenaza o castiga con un silencio colérico.

5. La víctima, a fin de no disgustarlo, se ve obligada a tentar el terreno y ensayar lo que le diga. Vive en un miedo constante.

6. La víctima se confunde ante los bruscos cambios de su pareja que, sin manera de preverlos, van del más dulce encantador a la cólera.

7. La víctima suele sentirse perpleja, desorientada o fuera de lugar frente al otro.

8. El agresor es sumamente celoso y posesivo.

9. El agresor culpa a su pareja de todo lo que funciona mal en la relación.


Si estos comportamientos te suenan conocidos, si te identificas con ellos, es aconsejable que termines la relación cuanto antes, no importa lo terrible que parezca esta decisión, y busques ayuda.

sábado, 29 de septiembre de 2012

SÍNTOMAS DE MALTRATO


SÍNTOMAS DE MALTRATO



No es fácil que violencia física que se da en un hogar sea percibida por los de afuera. Por un lado el golpeador jamás comentará la situación, y por el otro la víctima de las agresiones guardará silencio. No obstante, se puede sospechar el abuso cuando se perciben los siguientes síntomas de maltrato:


Síntomas de maltrato



  • Moretones, cortadas, quemaduras, huesos rotos. Cuando alguien muestra estos síntomas con cierta frecuencia es posible que esté siento maltratado aunque afirme que son producto de un accidente.
  • Signos de depresión y patrones alternados de subidas y bajadas de peso.
  • Daños autoinfligidos como dejar de comer o mencionar el suicidio. Las bromas frecuentes sobre el suicidio pueden ser un indicador.
  • Dificultad para llevarse bien con los padres o con las figuras de autoridad.
  • Problemas para manejar la ira.
  • En el caso de estudiantes, bajas repentinas en las calificaciones.
  • Alejamiento de amigos o cambio del tipo de amistades.
  • Abandono de actividades que antes disfrutaba.
  • En el caso de menores de edad, actividad delictiva o agresividad en la escuela.
  • Promiscuidad.
  • Problemas con la policía, vandalismo, robo.
  • Consumo de drogas y bebidas alcohólicas.
  • Conducta escapista.

Si conoces a alguien con alguno de estos síntomas, podría tratarse de una víctima de violencia.


Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

viernes, 28 de septiembre de 2012

PAREJA DESTRUCTIVA


PAREJA DESTRUCTIVA



Cuando hablamos de violencia en la pareja, es curioso notar como las muchas historias que cuentan las víctimas son muy similares. Los relatos de una pareja destructiva tienen sorprendentemente el mismo principio, la misma evolución, y generalmente dos finales: la víctima sobrevive y escapa de la violencia... o muere.


Pareja destructiva


Aquí una descripción de la historia de una pareja destructiva:

Primero se da un "enganche", una chica conoce a un chico y se enamoran. Generalmente las mujeres buscan en un hombre ciertas cualidades: seguridad, amor, confianza, credibilidad. Esto es así porque a la mayoría de las chicas les enseñan que así debe ser un hombre cuando de amor se trata.

En cambio, a los hombres se les educa para ser dominantes y no expresar sus emociones ni sentimientos; pero también aprenden que las mujeres son todo lo contrario y que para conquistarlas deben aparentar ser seguros de sí mismos y amorosos.

El hombre educado de esta manera tiene altas posibilidades de ser agresor, pues se le enseña a comportarse con violencia. También se le inculca que a la mujer se le debe "conquistar", lo cual significa portarse con ella de manera amable y protectora hasta que finalmente acepte ser su pareja.

Tiene lugar entonces un falso cortejo que funciona con base en las puras apariencias: las partes embonan a simple vista como una tuerca y un tornillo. Ella espera amor y protección, él se los da para poder conquistarla y NO para demostrar amor, porque de lo contrario se sentiría débil y "poco hombre".

Una vez que el enganche se ha llevado a cabo comenzarán a aparecer las agresiones. Al principio suelen ser muy sutiles: pequeñas escenas de celos o comentarios que, aunque se aparente estar bromeando, desvalorizan al otro usando palabras como "tonta" o "no entiendes nada". Frases engañosamente cariñosas como "Ay mi amor, mejor no opines" hacen que la víctima vaya perdiendo su autoestima. De esta manera, la tensión va creciendo poco a poco.

En muchas ocasiones el joven enamora a la muchacha más guapa, aquella a la que todos voltean a ver. Una vez que son novios y ella ha empezado a ceder, él le pide o le exige que no se arregle porque no quiere que la volteen a ver. La muchacha concede sin detenerse a pensar en la contradicción: lo que a él le había gustado es lo que ahora le prohíbe.

Cuando todo parece ir muy bien y aparece la primera agresión, la víctima se paraliza, ya sea debido a la confusión causada por el maltrato de quien presumiblemente "la ama", o porque trata de justificar ese comportamiento llegando incluso a sentirse culpable.

Posteriormente, el agresor trata de aislar a la víctima de sus familiares y amigos para que no tenga apoyos, y ésta hace lo que él dice pensando que así podrá evitar el conflicto; pero no lo logra, sin importar lo que haga o deje de hacer, el otro buscará la forma de empezar las discusiones. El aislamiento es el meollo del maltrato y una de las condiciones para ejercer la violencia. Este dominio va en aumento, pues el agresor pretende demostrar que el otro es de su "propiedad".

Por lo regular, la víctima mantiene todo en secreto, no dice lo que está pasando a sus amigos o familiares por vergüenza o para evitar conflictos.

El agresor por supuesto, no ejerce la violencia todo el tiempo: tiene cambios bruscos y entonces se arrepiente, pide perdón y da un trato afectuoso. Generalmente "encantador" en esa etapa, hace pensar a la víctima que todo puede cambiar; pero no es verdad, así se arrepienta y pida perdón, irremediablemente volverá a hacerlo. Se da así un círculo llamado fase de tensión-maltrato-reconciliación, la víctima cree realmente que su agresor es sincero cuando le dice que la quiere pero el ciclo vuelve a comenzar.

Relaciones como éstas no mejoran nunca, ni siquiera logran mantenerse en una etapa de agresión verbal, la mayoría terminan en golpes.

La alternancia entre amabilidad y maltrato, mantiene viva en la víctima la esperanza de que todo cambiará. Muchas se proponen hacer que el otro cambie, creen que pueden reeducarlo y piensan que es su responsabilidad lograr que permanezca sin alterarse.

La víctima de una relación de abuso trata de evitar el conflicto todo el tiempo, intenta adivinar los pensamientos del otro para tenerlo tranquilo. En una relación sana no hay que leer la mente ni adivinar los pensamientos del otro, tampoco hay que hacer intentos para cambiar su manera de pensar o actuar: se le acepta como es o se va uno a buscar a otro lado.

Las relaciones perfectas no existen; siempre habrá diferencias que conciliar, negociaciones que hacer y algunas veces uno tendrá que ceder frente al otro y viceversa. El problema se da cuando el que cede siempre es el mismo.

Las cosas deben ser llamadas por su nombre, y una relación de abuso no tiene nada de romántica ni amorosa: simplemente se trata de una relación de odio.


Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

VIOLENCIA FAMILIAR


VIOLENCIA FAMILIAR



Para las víctimas de violencia familiar el miedo es lo cotidiano. Cuando en el hogar vive una persona violenta, la vida de los demás gira a su alrededor; el miedo a hablar o a realizar cualquier cosa que desate una agresión mayor, hace que los miembros de la familia pierdan su identidad, el agresor representa una amenaza constante para todos.


Violencia familiar


Donde existe la violencia siempre hay lesiones, aunque casi nunca sean evidentes. Invariablemente habrá un individuo que trate de someter y controlar la voluntad de otro hasta que lo nulifique, utilizando para ello cualquier tipo de violencia.

En la dinámica de la familia violenta siempre hay uno que gana y otro que pierde. Esta dinámica es muy difícil de quebrantar porque el maltrato es una conducta aprendida, apoyada por el contexto cultural.

La violencia familiar se da en forma cíclica y progresiva. Las mujeres e hijos de hombres violentos viven permanentemente con miedo y angustia; la comunicación entre los integrantes se vuelve cada vez más difícil, y lo que debería ser un espacio de solidaridad, apoyo mutuo y crecimiento personal, se convierte en un infierno. Todos saben, aún en etapas de tranquilidad, que en cualquier momento puede producirse un episodio caótico, por lo cual nunca se sienten relajados.

En el seno familiar, se aprender los valores y normas de comportamiento que se consideran adecuados. A medida que crece, el individuo refleja este aprendizaje en sus relaciones con la sociedad; más tarde formará su propia familia y recomenzará el ciclo.

Los problemas de violencia que cada día acosan más a nuestra sociedad no podrán ser resueltos con mayor número de cárceles y policías; la solución debe darse dentro de la familia, porque la violencia social y la violencia doméstica están íntimamente relacionadas.

Por lo general, en una familia el agresor es el padre o padrastro, que es quien tiene una posición de ventaja, no por ser superior sino porque tiene el poder económico; sin embargo, hay casos en los que la persona a quien se teme es la madre o alguno de los hermanos.


Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

NO HAY AVANCE


NO HAY AVANCE



Según dicen los especialistas del tema, en México no hay avance en cuanto el combate de la violencia contra las mujeres.


No hay avance


En estos últimos 40 años se han gastado millones de pesos, establecido centros de atención a las víctimas de violencia y diseñado numerosos programas para proteger a las mujeres en esta situación. Aún así, no hay avance.

Al respecto, la Comisionada Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres -Dileya García Espinoza- asegura que el problema radica en que el Estado ha centrado sus esfuerzos en atender a las víctimas sin llegar a la raíz del problema: cambiar el concepto de masculinidad.

Y es que la violencia contra la mujer tiene su origen en un ideal de masculinidad en donde el hombre tiene que ser dominante, agresivo y tener siempre la razón.

Mientras no se cambie la educación que reciben los varones en casa a través del ejemplo de los adultos que les rodean, la lucha contra la violencia hacia la mujer seguirá sin avance.

Dileya García sostiene que el modelo tiene cambiar, se tiene que entender que los varones también sufren la violencia que se genera. Ella señala que para avanzar en este problema se tienen que trabajar modelos de intervención para los hombres porque de lo contrario, aunque se detenga la violencia para una mujer, se deja abierto el proceso para cinco más.

De igual manera es necesario repensar la política infantil y juvenil, pues es en esa edad en donde se aprenden los roles de género y lo que se espera de los hombres y las mujeres.

La violencia contra las mujeres le cuesta a México el 1% del Producto Interno Bruto, el equivalente a 113 mil millones de pesos.

Sobre el tema, Michael Kaufman, integrante de la internacional The White Ribbon Campaign en Canadá, expuso la necesidad de que los varones que no ejercen la violencia se manifiesten en contra de ésta y a favor de trabajar en las escuelas para promover ideas diferentes sobre la masculinidad que incluyan el respeto por las mujeres y por otros hombres.

Trabajando de esa manera sí puede haber avances.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

ABUSADOR EMOCIONAL


ABUSADOR EMOCIONAL



Un abusador emocional utiliza la violencia psicológica para desestabilizar a su víctima y hacer que pierda confianza en sí misma para someterse completamente a su agresor.


Abusador emocional


La víctima vive en un estado de estrés permanente que la bloquea y le impide reaccionar. Se cae en un círculo vicioso en el que el agresor enmascara las propias debilidades para colocarse en una posición de superioridad; cuando arremete contra su víctima, ésta reacciona con miedo, actitud que provoca de nuevo la ira del agresor.

Frecuentemente el agresor hace añicos la autoestima de su víctima en la intimidad, pero finge ser formidable frente a los demás. Esta violencia no es tangible, ni deja rastros o pruebas que puedan llevarse ante un juez. En este proceso lento y devastador, la víctima cae en un estado de depresión permanente y pierde la alegría de vivir porque está siendo destruida por otro.

El agresor necesita de alguien a quien rebajar para elevar su autoestima y adquirir poder; en el fondo, su autoestima es bajísima y tiene una gran sensación de impotencia. De ahí su enorme necesidad de admiración y aprobación, que intenta satisfacer aunque sea por la fuerza. Estamos hablando de una persona perversa que no siente compasión ni respeto por nadie, pues jamás reconoce el sufrimiento que inflige. La perversión le fascina y es incapaz de considerar a los otros como seres humanos.

El abusador emocional es alguien que no acepta la responsabilidad de sus acciones perversas. Invierte los papeles y culpa a su víctima, que tendrá que cargar completamente con la responsabilidad para luego descalificarla.

El agresor se burla ante cualquier protesta del otro y la minimiza: "Te ahogas es un vaso de agua", "Ya vas a empezar con tu drama", "No hagas una tragedia de nada", "No me vayas a hacer una escenita", "Ya quieres llorar". Convencido de que siempre tiene la razón, ridiculiza cualquier emoción expresada por el otro. La víctima suele estar tan confundida, que percibe la hostilidad pero no sabe discernir si es real o producto de su imaginación, pues duda por completo de sí misma.

El agresor no hace reproches directos, sino que va soltando insinuaciones, gestos y miradas hostiles. Si el otro le pide que aclare su intención, les responde en un tono glacial con frases como: "Todo quieres tomarlo como agresión" o "Eres paranoico".


Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

martes, 25 de septiembre de 2012

ABUSO EMOCIONAL


ABUSO EMOCIONAL



No todos los abusos consisten en golpes u otras agresiones físicas. Igual de dañino, el abuso emocional, en la mayoría de los casos es más difícil de identificar.


Abuso emocional


Las heridas ocasionadas por abuso emocional, aunque invisibles, duelen durante mucho tiempo y dañan tu carácter. Cualquier actitud o comportamiento que interfiera con tu salud mental o tu desarrollo social es una forma de abuso.

Casi nadie habla de este tipo de violencia subterránea, no obstante, el desgaste psicológico de la víctima es devastador. Ataca la identidad de la persona, disminuyendo gradualmente su individualidad. En un intento por elevar la propia autoestima, el agresor, sin compasión ni respeto, busca rebajar al otro.

Muchos padres abusan emocionalmente de sus hijos, al igual que los hombres de sus esposas o viceversa, maestros de sus alumnos, superiores de sus inferiores o un amigo del otro. Esta crueldad se emplea en cualquier situación en la que una persona no puede defenderse del agresor por encontrarse en una situación de inferioridad.

El sadismo mental puede disfrazarse de muchos modos en apariencia inofensivos: una pregunta, un sarcasmo, una burla, una indirecta, una sonrisa o una simple observación. El agresor siempre consigue herir a su víctima y la humillación es tanto más eficaz cuando se realiza en presencia de otros.

A través de una frialdad no evidente, y utilizando un lenguaje no verbal que confunde tanto a la víctima que la hace dudar de sí misma, el agresor va destruyendo lentamente la autoestima de esta persona.

Existen muchas maneras de ejercer esta violencia indirecta: acciones hostiles evidentes o no, insinuaciones u omisiones, algo que no se dice, una actitud distante o de indiferencia, falta de agradecimiento, comentarios desestabilizadores disfrazados de exceso de amabilidad o frases en las que lo más importante no son las palabras sino el tono que se utiliza.

La víctima es humillada constantemente, en detrimento de su dignidad. Su verdugo la pone en evidencia o se burla de ella en público, levanta los ojos al cielo en un gesto de desaprobación o la bombardea con indirectas y comentarios hirientes.

En las familias, los ataques velados son tan cotidianos que parecen normales. La violencia se mantiene oculta y se expresa mediante la simulación. Uno de los integrantes, el agresor, juega el papel de víctima para manipular al otro, logrando que éste se sienta culpable en cualquier situación; después, aparenta condescender, actitud que el agresor se cobrará a un precio muy alto. Un ejemplo de ello es el gran número de madres que utilizan el siguiente tipo de chantaje en sus hijos: "Si yo te importara, harías lo que te pido".

Muchas veces el agresor descalifica a su cónyuge frente a los hijos, hiriendo así a toda la familia.

Por parte de los padres, el abuso emocional se da cuando gritan, insultan, amenazan, chantajean, critican, comparan negativamente con otros, denigran.

Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

ABUSO FÍSICO


ABUSO FÍSICO


Cualquier manera intencional de infligir dolor es considerada abuso físico. Las bofetadas, cinturonazos, quemaduras, cortadas, golpes, pellizcos, arañazos, mordidas, jalones de pelo, estrangulamiento, abuso sexual y toda lesión provocada con cualquier objeto son formas de violencia física.

Abuso físico


Aunque en muchas ocasiones la violencia física es notoria por las huellas que deja en la víctima, en la mayoría de los casos es imposible darse cuenta porque el agresor cotidiano elige áreas del cuerpo visibles sólo si se quita la ropa.

He aquí un testimonio que ejemplifica claramente el abuso físico:

"Mi madre nos golpea a mi hermana y a mí. Bueno, no siempre, sólo cuando la hacemos enojar. Es muy fácil que se altere: siempre debemos adivinar lo que quiere, si no, nos grita y nos pega con los puños. Cuando éramos más chicas, nos agarraba de las trenzas y nos arrastraba por el suelo o nos castigaba dejándonos varias horas en el patio, aunque estuviera lloviendo. Cuando hacía esto era horrible porque nos moríamos de frío.

A mi hermana le ha ido peor que a mí. Cuando tenía once años le arrancó una uña porque se la había pintado. Mi hermanita se desmayó del dolor y mi mamá la dejó ahí tirada. Después, cuando vio que le salía mucha sangre, ella la curó y la vendó. El dedo le quedó feo porque no la llevó al doctor. Siempre dice que ese dedo feo le va a recordar que debe portarse bien, que un día se lo va a agradecer.

Pero no nos pega todo el tiempo. A veces es muy linda, nos consiente y nos compra cosas bonitas, y entonces nos ponemos felices.Como no tenemos papás, no nos atrevíamos a contarle a nadie lo que nos hacía, por miedo a que nos fuera peor.

Ahora yo voy a cumplir quince años y mi hermana trece, pero parece de menos, se ve como niñita. Dice que no quiere ser grande y siempre anda muy triste y callada. Cuando la ve así, mi mamá se molesta mucho y la empieza a gritar, le echa en cara todo lo que ella hace por nosotros y que ella no se merece que le responda con esa actitud de mártir. Mi hermana se va haciendo bolita en algún rincón, mientras mi mamá continúa con los reclamos hasta que se enfurece y entonces la agarra a patadas.

Hace unos meses se puso peor la cosa porque ella empezó a reprobar todas las materias y la suspendieron del colegio. Mi mamá se puso como fiera y la golpeó con un palo de escoba hasta dejarla como Cristo. Yo creí que la iba a matar y me asusté mucho. Como yo no sabía qué hacer, al día siguiente hablé con la maestra de mi hermana y le conté todo, le dije que fuera a mi casa ese día para que viera con sus propios ojos como la había dejado; pero también le supliqué que no le dijera a mi mamá que yo le había dicho, porque entonces la iba a agarrar contra mi.

La maestra, muy abusada, se presentó con policías y otras personas, diciendo que ella sola se había dado cuenta del maltrato. A mi me llevaron a vivir con una tía y a mi hermana la trasladaron al hospital. Después ella también va a venir, pero mi tía ya sabe que va a necesitar ayuda psiquiátrica. A mi se me hace que mi hermana ya se volvió loca, porque dice que quiere irse con mi mamá cuando salga del hospital."


Fuente: Lammoglia Ernesto. El dolor no tiene por qué doler. Ed. grijalbo

QUÉ ES UNA RELACIÓN DE ABUSO


QUÉ ES UNA RELACIÓN DE ABUSO



Cualquier relación que cause dolor a una de las partes es destructiva. Sin importar cuánto cariño parezca haber, si duele se trata de una relación de abuso.


Qué es una relación de abuso


Nadie merece ser maltratado, para lo único que sirve una relación que causa dolor es para mostrar aquello que no deseas en tu vida.

El abuso incluye cualquier daño que no puede ser explicado razonablemente. No hay diferencia entre abuso y agresión, ambas acciones son violentas. Cuando hablamos de relaciones destructivas, de abuso o de maltrato, estamos hablando de lo mismo. Una relación que represente una amenaza para la integridad física o estabilidad emocional no es normal.

Lo más peligroso de una relación destructiva es permanecer en ella. La reacción de una persona ante la primera señal de violencia debe ser retirarse, quien no lo hace requiere ayuda. En cualquier relación es importante reconocer el abuso, el cual puede darse entre familiares, amigos, novios, en la escuela por parte de algún maestro e incluso en el trabajo.

Toda relación de abuso debe tomarse muy en serio, el reconocimiento de que hay un problema es el primer gran paso para resolverlo.

Fuente: Lammoglia Ernesto. El amor no tiene por qué doler. Ed. Grijalbo

viernes, 21 de septiembre de 2012

CAUSAS DEL FEMINICIDIO


CAUSAS DE FEMINICIDIO



Las causas del feminicidio pueden PARECER variadas y diversas. Tenemos esa impresión al ver todos los días noticias con encabezados como "la mató por celos" "le disparó porque lo engañó" "el hombre era golpeador y la mató"; muchos titulares con diversos motivos para matar a una mujer.




En realidad, las causas del feminicidio sólo se reducen a una: machismo.

El creer que las mujeres son inferiores a los hombres es lo que causa el feminicidio.

Ya lo hemos explicado aquí muchas veces, el feminicidio no ocurre de la noche a la mañana. Cuando una mujer es asesinada es porque ya antes ha sufrido agresiones de todo tipo generalmente perpetradas por un hombre que la considera de su propiedad: padre, novio o esposo.

Incluso en los casos de feminicidios perpetrados por desconocidos, como en el caso de Ciudad Juárez, la violencia hacia las mujeres denota que es el machismo imperante lo que permite que, un hombre o grupo de ellos, sienta que tiene el derecho de violar, torturar y descuartizar a una joven mujer sin que haya ninguna consecuencia.

Y efectivamente no las hay, no sólo no se persigue a los criminales sino que incluso las propias autoridades culpan a las víctimas diciendo que la brutal violencia fue debido a su ropa, a que andaban solas de noche, a que trabajaban en lugares de dudosa reputación. Como si llevar minifalda le diera derecho a otro a torturarte, matarte y tirarte en un lote baldío. Y encima de todo se atreven a decir esas cosas de niñas de once años que portaban ropa deportiva, o de jóvenes madres que regresaban a su hogar después de una larga jornada en una maquiladora.

Definitivamente las causas del feminicidio nada tienen que ver con la ropa que usan las mujeres, ni porque caminen solas en callejones oscuros, mucho menos por trabajar en bares o table dance.

Tampoco las agresiones brutales realizadas por conocidos y que terminan en asesinato, surgen de la nada, empiezan por detalles en apariencia superfluos y sin importancia, muchas veces comenzando por las palabras: que si le dijo tonta, que si le prohibió opinar, que si no le gusta la forma en la que se viste o habla.

Así empieza en realidad el feminicidio, por la creencia de que la mujer y todo lo que haga debe estar supeditada al permiso del hombre; y que si actúa sin ese consentimiento entonces merece de alguna manera ser castigada. Y ese comportamiento se aprende desde la infancia.

En muchas familias por ejemplo, se repiten escenas como la siguiente: La esposa da su opinión a la hora de la familia cuando todos están reunidos, y el marido sutilmente la calla con comentarios como "ay ya vas empezar" "mejor no opines, tú no sabes" "¿y si vas a la cocina a ver si ya está listo el guisado?". Una falta total de respeto que se inculca a los hijos que ven todos los días esta forma de tratar a las mujeres pensando que es normal, una conducta que repiten en su vida adulta tratando así no sólo a su propia madre sino a todas las demás féminas.

Así es como realmente inicia el feminicidio, con hombres que esperan de sus mujeres (o de las mujeres en general) un respeto servil y sumiso que raya en la esclavitud. Como aquel caso en donde el marido mató a su esposa porque no sabía hacer tortillas a mano; y no es que tuviera la intención de matarla, sencillamente esperaba que su esposa -al ser mujer- tuviera desarrolladas todas las habilidades para satisfacer los gustos de un hombre, y al descubrir que no era así enfureció, la golpeó y murió.

Y es que también una gran parte de la población (hombres y mujeres) tenemos inculcada la idea de que si alguien "no sabe" hay que corregirlo. Y si alguien actúa de manera diferente a como pensamos (o nos enseñaron) debería ser, entonces es porque "no sabe" y entonces hay que arreglarlo.

Y así vemos a muchas mujeres criticando a otras porque "no saben" como lavar, planchar, cocinar, cuando se supone deberían saber y hacerlo. Las mujeres usan la crítica y el chisme, porque en general se les enseña a tener una participación no activa; pero a lo hombres se les enseña a resolver los problemas con violencia, con golpes y agresiones.

Ahí, en esas conductas y aprendizajes, es donde comienza el feminicidio. Desafortunadamente se piensa que los feminicidios de Ciudad Juárez son cometidos por "monstruos" o enfermos mentales, y de plano hay quien realmente cree que es culpa de las jóvenes mujeres; pero no es así, quienes asesinan de esa manera son hombres normales producto de toda esta educación machista.

Y de los feminicidios del Estado de México, de esos ni se habla, es como si no existieran también cientos de mujeres que son golpeadas hasta la muerte por el machismo que abunda. Y se disfrazan todas esas muertes con títulos como "muerte pasional" (como si tener celos te diera derecho a matar) o peor todavía, se falsea la información, como el triste caso de aquella mujer en donde sus propios hijos tuvieron que presenciar su asesinato y las autoridades aseguraron que se trataba de un suicidio, y que la sangre encontrada en el lavabo del baño era sangre menstrual.

La única causa real del feminicidio es el machismo, los demás son pretextos para justificar el asesinato de mujeres.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

FEMINICIDIO EN CHIAPAS

FEMINICIDIO EN CHIAPAS

Desde enero de 2012 hasta la fecha han ocurrido 46 casos de feminicidio en Chiapas, la mayoría llevados a cabo por parejas y ex-parejas de las víctimas.



Por ejemplo el caso de Wendy, quien presentó una denuncia por golpes y amenazas en contra de Virgilio, su ex pareja y padre de su hijo. Pidió su aprehensión y solicitó una orden de protección para ella, esta última no se le concedió. Seis meses después él la mató y cometió actos de canibalismo con sus restos.

Virgilio no sólo había sido denunciado por Wendy, él tenía también otras denuncian anteriores por maltratar a otras parejas. Con Wendy también había antecedentes, pues ya en una ocasión había tratado de matarla echándole gasolina encima con la intención de prenderle fuego.

Ninguna de esas denuncias y hechos sirvió para aprehender a Virgilio. En Chiapas la violencia doméstica se considera como delito no grave, se puede salir con una fianza.

A pesar de que la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, indica que si se solicita una orden de protección esta debe generarse de manera inmediata durante las primeras 24 horas sobretodo si corre peligro la vida de la afectada, muchos jueces en Chiapas no giran la orden a menos que se pueda comprobar un antecedente jurídico, cosa que es imposible si no hay denuncia de por medio o si es la primera vez que se intenta.

Por otro lado, en Chiapas las órdenes de protección están limitadas a 72 horas, cuando en otros estados 72 horas es el mínimo y no desaparecen hasta que terminan las condiciones de peligro para la víctima.

Hace seis meses que se tipificó el delito de feminicidio en Chiapas, hasta ahora no se ha procesado a nadie por este motivo a pesar de la gran cantidad de casos presentados.




jueves, 6 de septiembre de 2012

LA MUJER INDÍGENA

LA MUJER INDÍGENA

En nuestro país es frecuente ver como se violenta a la mujer indígena en diferentes ámbitos.



La mujer indígena sufre pobreza, marginación, violencia, enfermedad, sin contar con la discriminación existente en todos los sectores de la sociedad.

Como ejemplo el caso de Cecilia, una niña indígena originaria de la región mazateca de Oaxaca. En casa Cecilia fue víctima de golpes y gritos por parte de su padre, quien sin ningún miramiento la casó con "Don Simón" cuando ella tenía sólo 13 años.

El trato de Simón para con ella no fue en absoluto diferente, durante dos años él la golpeaba y abusaba física y verbalmente.

Cansada de la violencia, Cecilia decidió huir a la Ciudad de México en busca de una vida mejor, no lo consiguió. Sin ninguna educación (su madre decía que la escuela era sólo para los hombres) recurrió a la prostitución, la cual ejerció durante siete años.

Un día, Cecilia se desmayó en plena avenida, sus compañeras trabajadoras sexuales la llevaron al hospital, pero no hubo mejoría. Al notar que no se recuperaba, una de las mujeres sacó a Cecilia del hospital y la llevó con una activista de "Brigada Callejera", organización especializada en atención a sexoservidoras(es), migrantes e indígenas.

En Brigada Callejera le hicieron a Cecilia una prueba de VIH, salió positiva, de ahí la llevaron al Hospital Juárez en donde sólo se logró su admisión tras muchos obstáculos burocráticos.

A partir de entonces Cecilia tuvo que tomar retrovirales, que en muchas ocasiones le quisieron ser negados por los médicos con argumentos como: "Ella no entiende, es una indígena y no se los va a tomar". Incluso en una ocasión la quisieron obligar a firmar un papel en donde aceptaba dejar de tomar los medicamentos como parte de un estudio comparativo entre mujeres que tomaban el tratamiento y las que lo suspendían, en Brigada Callejera la asesoraron y ella no firmó.

La mujer indígena no sólo es víctima de violencia doméstica y de pareja, también lo es de violencia institucional, y el Estado no cumple con políticas adecuadas para cambiar esta situación.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

QUEJAS EN LA CNDH

QUEJAS EN LA CNDH

Como muchos saben, la CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos) recibe muchas quejas al año por violaciones a los derechos humanos. La mayoría de las quejas en la CNDH por lo general no proceden o se canalizan a otras instancias; pero recientemente se presentó una queja que refleja claramente la voluntad de este organismo para con los derechos humanos.



El caso es el siguiente:

Algunas empleadas de la CNDH fueron víctimas de hostigamiento y abuso sexual por el entonces Coordinador General de Comunicación y Proyectos, Arturo Zárate Vite. Ante esta situación, las trabajadoras interpusieron la queja correspondiente.

Pasó el tiempo, ocho meses para ser precisos, y la CNDH no emitió ninguna recomendación al respecto ni tomó medida alguna en contra de Arturo Zárate. Por tal motivo, las mujeres agraviadas recurrieron a la PGR en abril del presente año.

Por el momento el desahogo de pruebas continúa, la CNDH no se ha pronunciado respecto al suceso. Esta es una clara muestra de lo que se llama violencia institucional.

FEMINICIDIOS EN ESTADO DE MÉXICO

FEMINICIDIOS EN ESTADO DE MÉXICO

Quizá algunas personas no lo sepan, pero el Estado de México es uno de los estados en donde se comete el mayor número de feminicidios ocupando el tercer lugar de la lista y por encima de Ciudad Juárez.



De hecho, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011, revela que el 56.9% de las mexiquenses de 15 años o más sufrió violencia de pareja.

Es un dato importante y alarmante a su vez, a pesar de ello, Gail Aguilar Castañón -Subprocuradora para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género del Estado de México- niega que estas cifras reflejen la realidad de su estado.

Gail Aguilar asegura que en el Estado de México no hay más violencia contra la mujer que en cualquier otra entidad, que las cifras de la citada encuesta son sólo preliminares, esto a pesar de que entre 2005 y 2007 se reportaron 922 mujeres asesinadas y en 2011 seiscientas niñas desaparecidas.

Es tal la situación de feminicidios en el Estado de México, que al menos en dos ocasiones se ha solicitado que se active la "Alerta de Violencia de Género", ambas negadas por las autoridades correspondientes.

A pesar de que en el discurso el feminicidio está tipificado y hay regulaciones que piden expresamente la protección de las víctimas, estas no se cumplen conforme a la ley; sin embargo, la subprocuradora Aguilar niega que no se de apoyo a las mujeres violentadas, asegura que se les brinda toda la ayuda posible incluso psicológica si es necesario.

Pero para muestra un botón: Jessica de 14 años, violada. Identificó al agresor, pero la autoridad no lo detuvo, tampoco le dio protección a la niña; en cambio sí le pidieron dos mil pesos para "agilizar trámites". Un mes más tarde Jessica fue asesinada y abandonada en un terreno baldío.

Otro ejemplo: Amparo, madre de una las víctimas de "El Coqueto" (conocido asesino y violador en serie, actualmente prófugo), desde el principio comunicó que muy probablemente el secuestrador de su hija viajaba en la ruta de microbús donde se vio a la niña por última vez. Las autoridades no investigaron nada, pero sí le exigieron el pago de la gasolina y los teléfonos usados para la "investigación".

martes, 4 de septiembre de 2012

ACOSO CALLEJERO

ACOSO CALLEJERO

Hace poco salieron un par de notas sobre acoso callejero con los siguientes datos:

-9 de cada 10 mujeres ha sido acosada en la calles
-70% de las mujeres sufren de acoso callejero



¿Qué es el acoso callejero?

El acoso callejero es una forma de violentar a las mujeres en la vía pública, y se realiza a través de palabras o frases con insinuaciones sexuales o calificativos hacia el cuerpo de la mujer.

A diferencia de lo que mucha gente cree, el acoso callejero no tiene nada que ver con la vestimenta de la mujer, su apariencia física o su edad. Muchas niñas entre los 10 y 12 años son víctimas del hostigamiento en las calles, sabiendo el abusador que debido a su corta edad  ellas no podrán responder a los ataques verbales. Muchas mujeres también son víctimas, a pesar de ir con pantalones, faldas largas, bufandas, camisas de manga larga, etc.

La única razón que tienen los hostigadores para practicar acoso callejero es que pueden hacerlo. Consideran que las mujeres tienen que ser "halagadas", después de todo la mayoría de las personas crecen con la idea que las mujeres deben ser "bellas" y "sexualmente deseables".

Detrás del acoso callejero, también subsiste la creencia de que los hombres no tienen control de sí mismos y de sus impulsos sexuales, y por lo tanto tienen derecho a insinuarse ante cualquier mujer sin importar si ella lo desea o no.

También hay una razón de fondo que explica la presencia del acoso callejero: la idea de que la calle es un espacio público y por lo tanto apto sólo para los varones.

Durante años se ha inculcado la idea de que la mujer debe desarrollarse siempre en el ámbito privado, es decir el hogar. En cambio, se fomenta que los hombres se apropien de los espacios públicos: se les deja jugar en la calles con mayor frecuencia que las niñas y se les incita a buscar trabajo mucho antes que a las mujeres.

De hecho, las mujeres crecen por lo regular con la advertencia de que no deben "andar solas" en la calle. Y cosa curiosa, el acoso callejero disminuye severamente (no al 100%) cuando la mujer va acompañada de algún varón ya sea su padre, hermano, novio o amigo.

¿Qué hacer si se presenta el acoso callejero?

Los especialistas nos dicen que ante el acoso no hay que guardar silencio, pues esto refuerza la idea de que a las mujeres les gusta ser hostigadas en la calle; sin embargo, también es cierto que a muchos hostigadores poco o nada les importa la respuesta de la mujer ante la situación, recordemos que ellos se creen con "derecho a..." y si no hay consecuencias negativas que repercutan sobre su propia persona simplemente no cambiarán.

En una minoría de casos, hay hostigadores que se enfadan al ver que su víctima no siente temor al acoso y por lo tanto se defiende verbalmente, y entonces deciden pasar de la violencia verbal a la física. Tal como relata una chica cuando su madre fue agredida de forma verbal, ella respondió y el acosador la siguió por cinco cuadras con la amenaza de violarla. "Afortunadamente" esos casos son poco usuales.

Las reacciones más usuales de los hostigadores cuando las mujeres se defienden verbalmente:

a) Si están en grupo suelen sentirse más seguros y fuertes y entonces responden con otra agresión verbal o con burlas.

b) Si están solos generalmente se quedan callados.

También me ha tocado presenciar dos casos en que la mujer fue agredida verbalmente mientras caminaba por la calle, y el agresor al ver que guardaba silencio decidió que podía "tocar". En ambos casos las mujeres decidieron actuar de manera agresiva y perseguir al agresor para golpearlo, en las dos situaciones el hostigador huyó.

Ante el acoso callejero se recomienda no actuar de manera violenta y si es posible levantar una denuncia ante la autoridad correspondiente.

lunes, 3 de septiembre de 2012

FEMINICIDIO

FEMINICIDIO

El siguiente es un video que habla del feminicidio y de la violencia en el noviazgo.

La primera parte da el testimonio de los padres de Noelia de 22 años, quien fue asesinada por su ex-novio Lucas, de la misma edad y quien le propinara 18 puñaladas en la espalda.

Aparentemente los padres de Noelia nunca notaron nada "raro" en el trato de Lucas. De hecho lo describen como un joven amable, carismático, correcto y amigable; sin embargo, en realidad si había señales que denotaban ciertos rasgos de violencia en el noviazgo, pero que en apariencia eran inofensivos.

Por ejemplo, el chico solía decirle a Noelia que cambiara su forma de vestir, porque llamaba mucho la atención. Y no es que la chica gustara de usar escotes y minifaldas, simplemente le gustaba estrenar ropa de vez en cuando.

También le pedía que no lo dejara solo, que en vez de irse con las amigas o con el grupo dominical, saliera más con él al cine o a comer.

Los padres de Noelia simplemente ignoraban estos comentarios, y le decían a su hija que mientras tuviera el permiso de sus padres ella podía salir a divertirse con sus amigas y amigos.

Finalmente el noviazgo terminó, porque ella pensaba que sus mundos eran diferentes. Se habían conocido desde los quince años, y ahora que ya eran un poco mayores los intereses eran distintos.

Fue entonces cuando Lucas comenzó a acosar a Noelia: La seguía, se le aparecía de sorpresa en la iglesia y la escuela, le mandaba mensajes de texto en donde amenazaba con suicidarse si lo dejaba. Noelia, tratando de ayudarlo, lo "convenció" para que diera clases de catecismo. El chico aceptó y dio clases durante un año completo.

Tiempo después Noelia comenzó una relación con un nuevo muchacho, entonces Lucas la asesinó.

El problema con los feminicidios es que siempre comienzan con detalles a los que no se les da la importancia debida. El querer controlar la vida de una persona, desde su forma de vestir hasta las amistades que tiene, es una forma de violencia, y la violencia es progresiva, la violencia puede matar.

Antes del feminicidio siempre hay señales de que el hombre no tiene límites en cuanto lo que es capaz de hacer para evitar que su víctima se separe física y emocionalmente de él. Hay que tomarlas en cuenta, jamás subestimarlas, jamás normalizar el acoso y el hostigamiento.

Si se presentan situaciones así, hay que denunciarlas.

El video contiene un dato interesante: Se calcula que en lo que va del 2012 van más de 200 feminicidios en Argentina.

Violencia en el noviazgo from FEIM on Vimeo.

MUJERES MIGRANTES


MUJERES MIGRANTES

En esta ocasión quisiera hablar un poco sobre el tema de las mujeres migrantes.



Del total de migrantes que cada año intenta cruzar fronteras para buscar una vida mejor, el 50% son mujeres. Mujeres migrantes que salen de su hogar huyendo de la pobreza, tratando de apoyar económicamente a su familia, o incluso queriendo reunirse con algún hijo o hija que tuvo que dejar antes la casa materna en busca de oportunidades.

En México, el destino de las mujeres migrantes suele ser terrible y cruel. No sólo son víctimas de asaltos, secuestros, extorsiones, robos a manos de la delincuencia organizada y de las propias autoridades que deberían defenderlas; sino que también tienen que pasar por el trauma de ser violadas y abusadas sexualmente.

Este tipo de violencia puede culminar incluso en la muerte, sin que sus familias lleguen a saber que pasó con estas mujeres, si lograron llegar a su destino, si regresarán algún día.

Las autoridades conocen perfectamente bien estos sucesos, aún así las mujeres sometidas a todo tipo de abusos se niegan a denunciar. Primero por el temor a ser deportadas y volver a sus hogares a la miseria y con las manos vacías, y también por miedo, porque saben que con una denuncia muy probablemente no encontrarán justicia sino más abuso sobre de ellas, o por lo menos un largo y humillante proceso en donde no se les dará atención médica ni psicológica y por el contrario, se les revictimizará.

Así es el panorama actual para las mujeres migrantes que van en busca de un mejor futuro, aunque la mayoría de ellas encuentre enfermedad y muerte.