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miércoles, 27 de octubre de 2010

Redes de apoyo

Para salir de una situación de violencia no basta con nuestros recursos internos o nuestra fuerza de voluntad, también requerimos de la ayuda de los otros y para eso están las redes de apoyo.

redes de apoyo

Si estás buscando ayuda no vas a encontrarla en la soledad y el silencio.

A las personas, organizaciones, amigas, compañeras, familiares, etcétera, que sean una ayuda externa eficiente se les llama "redes de apoyo".

Las redes de apoyo no sólo ayudan porque se oponen al aislamiento y al silencio, que son una de las características importantes de la violencia familiar y lo que en muchas ocasiones busca y propicia el abusador, sino que también constituyen una instancia vital para el proceso de empoderamiento.

Con empoderamiento se hace referencia al hecho de reunir energía, valor, información o recursos materiales, en suficiente cantidad e intensidad como para abandonar la situación de violencia y además proveerte de lo que necesitas.

Es importante que si vives en una situación de violencia revises qué tan buenas y desarrolladas están tus redes de apoyo. Esta recomendación está dirigida a cualquier persona, incluso si no vive violencia.

El sentido de una red de familiares, amigas, vecinas, etcétera, no es sólo para que te ayuden o te den su apoyo moral, tiene otro sentido muy importante: están ahí para que hables de lo que te pasa, de cómo te sientes y para que ayuden a permanecer en contacto con realidad del mundo exterior, que no vivas sola en el mundo que él quiere que veas, respires y sientas.

Si no puedes hablar con tu red de apoyo de lo que te pasa, entonces no es un buen apoyo.

En algunas ocasiones no hablamos de violencia familiar porque tenemos vergüenza. Recuerda que quien realiza el acto violento es él, no tú; la vergüenza es de él, no tuya; y aunque frente a los demás seas "la mujer más mala del mundo", confía en que eres tan valiosa como cualquiera.

Para tener confianza podría ayudarte que salgas de tu encierro, que te fortalezcas hablando y apoyándote en otras personas, que busques una vida y una realidad diferente en la que puedas desarrollar en armonía tus potencialidades, en la que te sientas a gusto y segura de ti misma. ¿Cómo vas a desarrollarte si estás encerrada y sólo piensas en él?

Además, el principal recurso interno que permite superar la violencia familiar es el sentido de autosuficiencia. La autosuficiencia es la creencia de que tus acciones tienen consecuencias positivas o negativas y, por tanto, queda clara la relación entre tus decisiones y los resultados que obtienes. Se desarrolla a partir de las experiencias anteriores.

Sentirte autosuficiente ayuda a saber que hay cosas que haces bien, que te gustan, que disfrutas, que puedes resolver problemas o tienes en quien apoyarte para resolverlos. Busca lugares en los que te sientas así: suficiente, aceptada, querida, escuchada.

Para salir de una situación de violencia tienes que hablar, romper el silencio, salir y tener apoyos externos; pero no se trata de hablar por hablar, tienes que tomar los factores de riesgo al hacerlo.

Tú decides con quien, cuándo, a qué hora y qué tanto.

En este blog y en varios sitios hacemos hincapié en la importancia de denunciar; pero en ocasiones la denuncia no soluciona el problema y hasta lo puede empeorar, porque si no se atiende bien la denuncia el agresor queda libre y más enojado. Hay casos en que después de una denuncia el agresor corre de su casa a la víctima, destruye papeles, hostiga e incluso puede atentar contra la vida de la víctima.

También hay ocasiones en que nuestra familia no está capacitada para servir como red de apoyo. Por ejemplo, hay mujeres que han confiado en su madre para contar el problema y ésta se enoja porque la víctima está hablando mal del esposo y la califica de mala mujer.

Hubo un caso en que la víctima le contó a su madre esperando apoyo de ella; pero su mamá le respondió que ahora su familia estaba con él y que no debía dejarlo, que se regresara a su casa.

Si consideras que tu familia no puede servirte como red de apoyo, o no tienes amigas(os) que puedan ayudar, entonces acude a las organizaciones civiles. Las organizaciones civiles cuentan con experiencia en estas situaciones y personal capacitado para disminuir al mínimo los riesgos de dejar a un agresor.

Es importante que hables de lo que te pasa con el fin de que:

-Te desahogues.
-Puedas plantear tus puntos de vista.
-No vivas sólo con las ideas y exigencia de tu pareja.
-Te escuches a ti misma.
-Te sientas escuchada por alguien.
-Sientas que alguien te respalda.
-Tal vez encuentres opciones y nuevos planteamientos que puedan ayudar a resolver tu situación.

Recomendaciones para evitar el aislamiento:

-Háblalo.
-Denúncialo.
-Mantén firmes y fuertes tus "redes de apoyo".
-Mantente en contacto con las cosas que te gusta hacer o tener.
-Date tiempo para saber cómo te sientes y qué quieres.
-Arriésgate a hablar y confiar en ti.
-Observa las estrategias de otras personas, si ellas pueden tú también.
-Prémiate todos los días por algo que hiciste bien o te gustó.
-Infórmate.

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