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jueves, 9 de mayo de 2013

ESPOSAS OBEDIENTES


Hay un libro de autoayuda escrito por Laura Doyle llamado "Surrendered Wife", "La esposa entregada" como lo citan en un documental o, con traducción más precisa, "La esposa sometida".

ESPOSAS OBEDIENTES


Justamente el documental "Esposas Obedientes" recoge el testimonio de 6 casos en donde las mujeres siguen la conducta sugerida por el libro de Laura Doyle, ya sea porque leyeron el libro o bien porque fueron educadas de esa manera.

Además del libro, Doyle capacita instructoras para difundir las enseñanzas mediante cursos.

"Esposas obedientes" también recoge el testimonio de Ellen Hale, una de las veintidós especialistas capacitadas.

Según lo que le enseñaron a Ellen, a medida que las mujeres se insertan más en el mundo laboral y dirigen empresas, les cuesta más trabajo llegar a casa y ser esposas femeninas, amables y cariñosas, porque mantienen su actitud de liderazgo.

Por lo que su curso ayuda a las esposas a mejorar su matrimonio siguiendo preceptos como:

-La mujer debe renunciar al control.
-La mujer debe mantenerse callada (si no son capaces de hacerlo les recomienda visualizar una cinta adhesiva en su boca).
-El hombre controla mejor el dinero.


Estos son los seis casos que se describen en "Esposas obedientes":

Caso 1: Leo y Pepita

Leo es mecánico, Pepita es ama de casa y anteriormente era funcionaria de prisiones.

Pepita no leyó el libro de Doyle, su conducta surgió a partir de su último matrimonio. Estuvo casada durante 17 años y finalmente el matrimonio no resultó, ella pensó entonces que se debió a que no cuidó adecuadamente a su marido por lo que se prometió a sí misma cuidar bien del siguiente.

Pepita prepara un baño cada día, afeita a Leo, le pone pasta de dientes en el cepillo y le aplica loción. Como él trabaja todo el día y ella está en casa, Leo no hace tareas domésticas, al llegar sólo quiere relajarse.

Pepita le prepara la cena y se la lleva a Leo cuando él sale muy tarde de su segundo trabajo, es vigilante en un establecimiento.

Pepita asegura que antes tenía un trabajo interesante y que lo echa mucho de menos, incluso las tareas domésticas le llegan a aburrir por ser siempre la misma rutina. Le gustaría volver a trabajar, pero Leo prefiere que ella se quede en casa.

Sus amigas le dicen que parece una sirvienta, que hace demasiadas cosas por él; pero ella asegura que le gusta y no le importa hacer todas esas actividades.

Caso 2: Sky y Frank

Sky es ama de casa y Frank es orientador personal.

Cuando se casaron su primer año de matrimonio fue infernal: peleas y gritos todo el tiempo. Sky estaba desesperada y un día una amiga le recomendó el libro de Doyle.

Del libro aprendió que mantener la boca cerrada es buena idea, y Frank está completamente de acuerdo con eso.

Ahora sky se encarga de las tareas domésticas porque le transmiten la sensación de logro. Frank por otro lado dice que Sky se ha vuelto más femenina, pues ahora se maquilla y cuida más su apariencia.

Otro cambio está en las decisiones, ahora Frank tiene la última palabra, siempre se hace lo que él dice aunque ella piense diferente o no le agrade. Incluso con el sexo, ahora Sky accede siempre que Frank lo desea aunque ella no tenga ganas.

"Cuando dicen que no, puede ser verdad; pero las mujeres siempre acaban dejándose llevar por el momento y lo que ahora es no, puede ser sí al cabo de dos minutos" -asegura Frank.

Sky está de acuerdo con los términos de esta nueva relación, Frank manda y no podría ser de otra forma: "No quiero un hombre con faldas" -dice ella.

Caso 3: Karen y Ali

El primer marido de Karen era controlador y ella vivió una terrible relación debido a eso. Así que decidió no volver a ser controlada.

De manera que Karen decidía absolutamente todo en su casa: la ropa que se compraba, la comida que se servía, las salidas de la familia. Vigilaba constanmente cuando Ali cocinaba o hacía las compras, porque sentía que no lo hacía tan bien como ella o que gastaba demasiado dinero. Él en algún punto no sabía cuál era su papel en la familia y comenzaron a tener problemas. Por esa razón Karen acudió a las clases con Ellen Hale.

Ahí Karen aprendió a ceder a los deseos de su marido y a otorgarle el control económico a pesar de que ella era quien mantenía a la familia, lo cual significó que para ejercer cualquier gasto, incluso su ropa o golosinas, tendrá que pedirle dinero a Ali.

Karen también aprendió el principio de la "Obediencia sexual", pues según le enseñaron muchas mujeres se han vuelto sexualmente agresivas y por lo tanto los hombres sienten que tienen que tener sexo más por obligación que por gusto. Así que lo ideal es que las mujeres estén disponibles al menos una vez por semana.

Ahora Ali tiene el control... y le gusta.

Caso 4: Caroline y Chip

Chip es directivo y está acostumbrado a decir la última palabra, Caroline también trabaja y tiene personal a su cargo. Los dos tenían personalidades muy dominantes y continuamente se enfrascaban en luchas de poder. Comenzaron a hablar de separarse.

Entonces Caroline compró el libro y se dio cuenta de que el problema era suyo, que era ella quien tenía que cambiar.

Del libro obtuvo consejos para dejar de criticar a su esposo, como por ejemplo vendarse los ojos mientras él conduce (para no ver el camino y no sugerir rutas) o bien tener una cita en donde el esposo elija el vestuario de ella, el restaurante y lo que ella comerá.

Aunque para Caroline no fue nada agradable someterse a situaciones en donde ella no tenía control sobre si misma, se dijo que tenía que aprender a ser obediente para poder salvar su relación.

Incluso cuando Chip le regaló una moto a su hijo de 6 años ella se enfadó pero no dijo nada, sólo pensó: ¿Qué podía decir para dar a entender que estaba enfadada sin parecer una esposa controladora? No encontró una respuesta.

Por su parte Chip está feliz con la nueva personalidad de su esposa:

"Cuando no casamos ella pensaba que tenía más autoridad, y le ha costado asumir lo contrario, ha tardado unos años en descubrir que en realidad cuenta con el mejor papel de la familia".

"Hace falta un hombre fuerte para domesticar a la fiera" -asegura él.


Caso 5: Crystal y Jessy

Crystal tampoco leyó el libro. Ella es cristiana y fue educada bajo los principios de que las mujeres están para ayudar al hombre.

Ella se levanta todos los días entre las cinco y seis de la mañana para preparar el desayuno de Jessy. siempre le pregunta qué quiere desayunar y lo prepara.

Todos los días Jessy le da a Crystal una lista de tareas para realizar durante el día (planchar y doblar calcetines, por ejemplo).

Él cree que la obediencia es una buena cualidad en una esposa: "Una mujer obediente es sumisa y antepone las necesidades de su familia y los deseos de su marido a los suyos".

Crystal está completamente de acuerdo con Jessy: "Dios creó a la mujer para que ayudara al hombre, por lo que en realidad ella es la líder y la que toma las decisiones, el esposo responde ante Dios por esas decisiones".

Crystal se siente productiva cuando hace cosas que le gustan a Jessy, como cocinarle galletas o tener sus calcetines limpios. Esas pequeñas cosas le hacen sentir que está ayudando a que Jessy sea un mejor abogado.

No intenta mejorar a su marido aunque no le gusten sus costumbres, como dejar tirados sus calcetines sucios en el piso.

Para Crystal es importante estar guapa para Jessy: siempre le pregunta a él qué quiere que ella se ponga, él escoge toda su ropa (a Jessy no le gusta que Crystal use rayas horizontales ni blusas de cuello alto) y sale de compras con ella. Crystal lo complace aunque muchas veces a ella no le guste el estilo que Jessy elige.

Jessy asegura que siguen los valores cristianos:

"La familia es una unidad y el marido tiene que ser el líder".

"Como cristianos seguimos el modelo de Cristo y el modelo de familia cristiana que marcan las escrituras".

"La obediencia se tiene que inculcar desde la infancia".

De hecho ambos, Jessy y Crystal, enseñan a su pequeña hija que debe obedecer, honrar y respetar a su papá por que "él es el rey de la casa", y por lo tanto hay que mantener la casa limpia para que él esté contento.

Caso 6: Eddi y Nut

Eddi es un corredor de motos retirado y Nut es ama de casa y bibliotecaria.

Para Eddi una buena esposa debe ser obediente, atractiva, buena cocinera, cuidar del marido e intenta  satisfacer todas sus necesidades y deseos.

Su anterior esposa, Linda, era pintora, una artista nada casera que prefería sentarse a pintar que cuidar de la casa.

Linda murió y algún tiempo después conoció a Nut en un viaje a Tailandia en donde ella era guía turística. Un año después se casaron.

Nut es una mujer muy obediente, su educación y costumbres la han hecho ser así. Todos los días se levanta a las seis y media de la mañana y se arregla para ir a su trabajo, es bibliotecaria. Cuando regresa a casa por las tardes no llega a descansar, sino que se dedica a realizar las tareas domésticas.

La mayoría de las mujeres tailandesas trabaja fuera de casa y al regresar cumple con las tareas del hogar.

Nut cocina para Eddi, le lleva las pantuflas todas las tardes, mantiene la casa limpia y es mucho más joven que él (lo cual a Eddi le agrada).

Los amigos de Eddi opinan que en los años 20's 30's y 50's todo marchaba bien; pero de repente surgió una generación de mujeres que simplemente no saben cocinar: "las mujeres inglesas no saben usar un maldito microondas" -dice uno de ellos.


Hay un punto en común en todos estos casos: En todos, los hombres se vuelven felices porque sus esposas se anulan a ellas mismas para servirlos y mantenerlos contentos.

En todos los casos son ellas quienes han tenido que cambiar su personalidad "por el bien de la pareja".

Nunca a ningún hombre se le sugirió que "cerrara la boca" para mantener la paz del hogar o que se sometiera con agrado a los deseos de su esposa para hacer la relación más llevadera. Al contrario, son ellas las que hacen sacrificios para poder conservar a toda costa un matrimonio.

La misma Laura Doyle tiene una historia similar: un chico que la abandona porque ella "mandaba demasiado" y entonces decide someterse para tener éxito en su nueva relación... y funciona.

Sí, evidentemente funciona. No podría ser de otra forma porque en nuestra sociedad los varones tienen privilegios y sus necesidades siempre son más importantes que las de las mujeres. Por eso cuando una mujer desea que un hombre ceda un poco de esos privilegios para pensar en las necesidades de ella, hay conflicto.

Lo que Laura Doyle propone no es nada novedoso ni revolucionario, les pide a estas mujeres lo mismo que pedían las mujeres de los años 30' que no querían tener problemas con el sexo masculino: seguir el sistema.

Y es que ellas sabían muy bien, que hay toda clase de consecuencias para las mujeres que no siguen el sistema:

-Abandono
-Maltrato físico
-Humillación
-Malestar constante
-Infelicidad
-Señalamiento social

Y entonces surgen las voces a favor del sistema: ¿qué hay de malo si una mujer sigue estas reglas si eso le da paz y tranquilidad?

Y no, lo "malo" no está en que ellas sigan todas estas reglas y estén tranquilas. Lo "malo" surge cuando aquellas que no quieren seguirlas son obligadas de una u otra manera.

Es entonces cuando surgen las esposas violadas porque no siguieron la regla de "decir siempre que sí", las que son abofeteadas porque no saben "cerrar la boca", las que reciben una paliza por no preparar la cena a tiempo, las eternamente cansadas porque al salir del trabajo tienen que trabajar más, y para ellas no hay quien les cocine, les sirva la cena, les prepare un baño caliente o les lleve pantuflas.

Lo "malo" surge cuando una mujer desea ejercer una profesión en vez de ser el apoyo permanente para que otro se titule a costa de su vida y su trabajo, sin más pago que el reconocimiento de "ser una buena esposa".

Y es que ser esa "buena esposa" impide a muchas mujeres ser líderes, profesionistas exitosas y tener amorosas familias si así lo desean. Porque con las reglas de la "buena esposa" no se pueden tener ambas cosas: o te niegas profundamente a seguir esas reglas y entrar al mundo masculino que no te corresponde, o sacrificas tu vida y tu cuerpo para que otros tengan esos privilegios.

Y más aún, quien se somete a estas reglas somete su vida a la buena voluntad de otros, queda vulnerable y se expone a sufrir malos tratos:

-Karen cedió completo control económico a Ali ¿Qué pasaría si Ali decide entonces no darle más dinero?

-Crystal no tiene ningún estudio porque fue educada para el trabajo del hogar ¿Qué pasaría si su marido profesionista la abandonara? ¿Cómo se mantendría Crystal? ¿En qué sé podría emplear? ¿Podría obtener acaso los mismos ingresos que Jessy obtenía?

-Caroline aceptó no tener ninguna autoridad en su hogar sin importar que tan peligrosas sean las decisiones de Chip ¿Qué pasaría si Chip decide que es buena idea que un adolescente beba alcohol o llegue hasta altas horas de la noche? ¿Podría Caroline manejar estas situaciones si ella no es autoridad y guía para sus hijos?

Para que todas esas reglas funcionen bien para las mujeres que las siguen, les tiene que tocar un "buen hombre", es decir, un hombre que no abuse de su poder.

Demás está decir que las mujeres no sólo no tienen poder sino que además carecen de defensa alguna ante ese sistema.

Por eso es tan grave promover este tipo de "soluciones" para los conflictos en las parejas.

Porque es una solución que NO ayuda a las mujeres realmente, sino que trata de usar la "salida fácil".

Es como aquella historia de la niña pelirroja que asiste a una escuela en donde todas son rubias. La niña sufre porque se siente diferente. Hay dos opciones para resolver el conflicto de la pequeña: la salida fácil, y la complicada.

La salida fácil es pintar su cabello de rubio, ahora será igual a las demás y no tendrá conflicto. Se integra al sistema, al igual que lo hicieron las mujeres que siguieron los consejos del libro de Doyle.

La salida complicada es la que requiere más esfuerzo, pues implica enseñar a la pequeña que hay chicas que pueden ser diferentes, con tono de cabello distinto, y que nadie tiene derecho a agredirla o burlarse por eso.

Esta última es más difícil de seguir.

La segunda opción significa enseñar a los hombres que las mujeres no están para servirlos y atenderlos.

Enseñar que aunque las mujeres puedan tener lindos detalles para sus parejas, eso no significa que tengan que sacrificar sus vidas personales para que ellos sean felices.

Enseñar a las mujeres que sin importar su personalidad ellas deben ser respetadas. Que si hay conflicto no tienen que ser ellas las que cedan al 100%, que debe haber diálogo y negociación.

Y por último, enseñar que las relaciones son para vivir y para compartir, y si una parte quiere tener el control absoluto entonces nadie está obligado a tratar de salvar esa relación. No se puede compartir si anulamos nuestros propios gustos y deseos.

El matrimonio no debe ser una imposición, puede ser una parte de la vida sí, pero en la vida también hay mucho más: familia, amigos, carrera, pasatiempos, etc.

Hay muchas cosas que enseñar y difundir entre las nuevas generaciones, hábitos y creencias que cambiar. No es tarea fácil, pero es posible.

13 comentarios :

adriana carranco morales dijo...

La igualdad es el balance de la sociedad si se da al hombre todo el poder terminara lapidando a la mujer a la menor provocación si se da todo el poder a la mujer dejara de lado la maternidad y la familia por ser gerente o directora de empresas. Aceptar nuestras diferencias reconociendo que valemos por igual para convivir en armonía

Minerva Pimentel dijo...

Una relación en pareja es exactamente eso: una relación EN pareja, no se puede tener una relación de uno solo. Cuando vi el documental me llené de tristeza ver cómo mujeres que tenían capacidad, se dejaban someter, tapar la boca, anular su voto y aceptar sin protesta convertirse en una esclava personal. ¡No podían elegir ni siquiera su propia ropa!
Me da temor que si llegan a quedar solas no sepan cómo defenderse, pues nunca se dieron la oportunidad de adquirir las armas para poder darle de frente a la vida, tanto económica como emocional.

lyd dijo...

Cuando vi el documental quede sin palabras. Y el punto de vista que lei estuvo de maravillas!! ¿Por qué una mujer debe dejar de lado todo lo que a ella le gusta, quedarse callada entre muchas otras? Tal cual como dijo Minerva una relación es de a dos, ambos deben trabajar en conjunto para tener una relación estable, igualitaria y feliz. Este libro para mi es absurdo y arcaico. Encuentro absurdo que si no dejamos de lado nuestras necesidades para servir al esposo o al hombre ¿seremos peores esposas? Para mi es ridículo, a pesar de mis 22 años creo que es ilógico lo del libro.

Inhalaluz dijo...

El feminismo ha luchado para que la mujer ejerza su derecho a decidir. En este documental ellas hacen eso: DECIDEN.
Veo a una mujer contenta, a otra que parece estar conforme y a las otras 'resignadas'... y muchos maridos felices.
En este mismo especial se les olvidó poner la entrevista de Linda Lovelace y su experiencia como esposa abnegada ^_^

Clarissa Clark 26 años dijo...

Es triste ver como el paso de los años y la maldad han dañado tanto nuestra manera de pensar.es entendible que a las nuevas generaciones esto les parezca locura, pero hay evidencia indiscutible de que esto SI FUNCIONA, y la mujer no termina FRUSTRADA, al contrario, vives lo que siempre soñaste, porque es una ley inquebrantable, lo que quieras que hagan contigo, hazlo tu tambien.
El EGOISMO nos domina.ese es el problema.
solo pensamos en nosotros mismos, por eso al final tanto divorcio, tantas familias destruidas.
POngamos a prueba nuestro egoismo, tomemos el reto de dejar de pensar en nosotras mismas, en nuestros "DERECHOS" y que cada una mire los resultados y se asombre.

Angelica m Martinez dijo...

Tu punto de vista da verguenza para aquellas mujeres que sacrificaron mucho para que tu pudieras elegir, estudiar, votar etc y dejar de ser sirvienta amante. Generaciones de mujeres para q otras tiren a la basura su legado

Samuel Jaque Barrios dijo...

Ser una esposa entregada u obediente implica una decisión, aquella decisión debe ser honesta. Nadie dice que ser una esposa entregada es algo infeliz e injusto. La mujeres que han tomado la decisión de ser este tipo de esposas, son felices y están conforme con los resultados.

Las personas que experimentaron esto llevando este tipo de vida, acreditan buenos resultados.

Que el hombre tenga la ultima palabra y la mujer sea obediente, no quiere decir que no sea una relación de dos, la relación sigue siendo de dos, claramente. Una cosa no quita lo otro. La diferencia es que ahora el matrimonio ahora sí está bien estructurado.

Y tal y como dice Clarissa delas mujeres
"El EGOISMO nos domina.ese es el problema.
solo pensamos en nosotros mismos, por eso al final tanto divorcio, tantas familias destruidas.
POngamos a prueba nuestro egoismo, tomemos el reto de dejar de pensar en nosotras mismas, en nuestros "DERECHOS" y que cada una mire los resultados y se asombre."

Mujer ¿quieres un matrimonio exitoso? reconoce a la cabeza del hogar.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo. Soy presidente de la compañía donde laboro, y puedo decir que dos líderes en un mismo proyecto no sirve. Mi pareja y yo lo sabemos, por ello quedamos de acuerdo desde el principio de nuestra sociedad conyugal quien llevaría los pantalones y ha funcionado: uno idea y el otro ejecuta tal cual se realiza en una gran empresa u organización. Yo llevo las riendas, soy mujer y soy feliz. El me sigue, es hombre y es feliz. Esto es cuestión de estructura, no de género.

Yo sí leí el libro dijo...

O usted no ha leído nunca el libro y se dejó llevar por lo que oyó de otra(s) persona(s) en su misma ignorancia, porque no tiene ni idea de los conceptos expresados en el mismo o su habilidad en la comprensión de lectura es muy escasa.

Blanch dijo...

Gracias por comentar "Yo sí leí el libro", y nos da gusto que haya leído la obra de Laura Doyle. A propósito de habilidad en la comprensión de lectura ¿usted leyó nuestra entrada? Porque NO trata sobre el libro, sino que es una crítica al documental.

Anónimo dijo...

yo no he leído el libro pero realmente no creo que se equivoque mucho con lo que plantea. No estoy en todo de acuerdo con o expuesto en el documental, una esposa para ser sumisa y obediente no debe anularse a nivel general, solo siendo ama de casa. En mi caso particular llevamos casados 25 años, hemos tenido nuestros altos y bajos como todo matrimonio, pero desde el comienzo, me esposa siempre se apoyo en mi para la toma de decisiones, por lo cual llegamos al acuerdo de que debe tener a riendas del matrimonio y quien debe servir el camino establecido. A tal punto que ella sabe que es lo que me gusta que haga y como debe hacerlo, ya sea en la forma de vestir como en el manejo del dinero. Pero en ningún momento le he cortado la libertad de seguir progresando ya se en estudio como en trabajo, ya que hacer esto no beneficia a la pareja, ya que si uno de sus miembros es nulo socialmente los es también la pareja.

Anónimo dijo...

Interesante leer sobre los malentendidos del libro. Yo ejerzco las reglas y me ha cambiado la vida, y NO porque me quedo callado y abro mis piernas las veces que quiera (perdonar, pero es que asi veo la sugerencia aqui). Al contrario: porque ahora en vez de estar chillandole como un nene que haga algo, yo hago mis cosas. Al trabajo, a correr, con mis amigas/familia, a la biblioteca a comprar otra libro que tanto me gusta, a hacer rompecabezas...y con todo esto que hago para mi, me relajo y no me pongo como histerica cuando, o horror, no ha sacado la basura. Y el, a verme tan contenta, hace lo que sea para seguir viendome asi. Escucho sus planes para su futuro laboral, y el escucha los mios. Si le pido su opinion me lo da. Como tb cuando no se lo pido, lo respeta. Y vice-versa. Que si me trae un vaso de agua de noche porque estoy calientita en la cama, pues pq no agradecerle? No hay que mezclar las cosas. No olviden que claramente expone que hay 3 tipos de hombres con los que NO deben ni estar una mujer 1) un hombre abusivo; 2) un hombre con vicios (alcohol, drogas, la jugada); y 3) un mujeriego. Ya esta.

Anónimo dijo...

estoy casado con una asiatica que ya vino culturalmente con este manual, tuve 2 matrimonios anteriores y siempre desembocaron en lo mismo, control histerico, irrespeto eso sin contar que la mujer latina se ha endiosado tanto que se ha hecho comoda y con la creencia de que todo se lo merece amen de negarte sexo cada vez que algo no esta a su gusto y todo eso es capitulo pasado con mi esposa asiatica (Kazakhastana), si me pregunta cualquier hombre simple casese con un kazakhastana y sabra lo que es tener un hogar, con una madre atenta de sus hijos, que aprecia y respeta a su esposo y que sabe de antemano quien es la cabeza de la familia

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