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jueves, 16 de julio de 2009

El círculo de la violencia: "Dice que ahora sí va a cambiar"...

"Mi mamá se daba cuenta, era cuando iba a la casa y que él me golpeaba, muy enojado, y [mi mamá] me traía para acá, me decía no te vayas, ponte a trabajar, yo te cuido al niño, pero luego él me buscaba y lo decía [a mi mamá], 'yo me voy otra vez con Martín porque dice que sí va cambiar'"...

-Testimonio de Guadalupe


"En varias ocasiones me quise separar de él y no lo logré, siempre queríamos rehacer las cosas, él decía que ahora sí me iba ayudar en los quehaceres o que ahora sí me iba a dejar salir con mis amigas..."

-Testimonio de Sara



Con este círculo se establece que la violencia no ocurre en forma impulsiva, sino que obedece a un patrón que se repite a lo largo de la relación. Esta teoría explica que la violencia familiar ocurre dentro de un patrón de tres fases o etapas que se repite una y otra vez. La distancia entre ciclo y ciclo puede ser diferente en cada agresor, al igual que la duración de cada una de las fases.


Fase de acumulación de tensión

Al principio la tensión es la característica del hombre agresor, se muestra irritable y no reconoce su enfado, por lo que su compañera no logra comunicarse con él, lo que provoca en ella un sentimiento de frustración. Todo comienza con sutiles menosprecios, ira contenida, indiferencia, sarcasmos, largos silencios. A la mujer se le repite el mensaje de que su percepción de la realidad es incorrecta, por lo que empieza a preguntarse qué es lo que hace mal y comienza a culpabilizarse de lo que sucede. Esta tensión va creciendo con explosiones de rabia cada vez más agresiva.


Fase de explosión violenta

La tensión ha crecido y se manifiesta de muchas formas y en diferentes grados: insultos, amenazas, intimidación, etcétera. Él lanza o rompe objetos, no le habla, la obliga a tener relacione sexuales, la avergüenza a solas, en público o con sus familiares, le dice que está loca, le enseña armas u objetos cortantes, la amenaza con quitarle a las hijas y los hijos, o con no darle dinero y le prohíbe hablar de otras personas.

El hombre descarga su ira contra su pareja, la golpea hasta dejarla amoratada y herida, además de confusa. Él ha "perdido el control". Ella puede intentar defenderse, alejarse, mostrar enfado, enojo o ira, pero muchas veces su desconcierto y frustración le impiden movilizarse.

Él tiene el poder, así se lo han enseñado y ella lo ha aprendido. Frente a esta circunstancia no hay muchas alternativas, así vive lo que suele llamarse la indefensión aprendida.


Fase de "luna de miel"

En realidad, no es adecuado llamar a este período de "luna de miel" ya que este "buen" periodo puede ser no tan bueno. Él decide cuándo empieza y cuándo acaba, hay mayor probabilidad de que la mujer sea violada, puede ser el tiempo más confuso y difícil para la mujer. Sería más adecuado llamarla fase de manipulación afectiva. El hombre parece haberse dado cuenta de lo hecho, muestra arrepentimiento, promete no volver a ser violento, puede hasta mostrarse cariñoso.

La mujer refuerza la negación de violencia y cree que él puede cambiar. En la medida en que e repite el círculo de la violencia esta etapa se va volviendo cada vez más corta y queda sólo una mezcla de las etapas de la tensión y de la violencia explícita.


Negación de la violencia

La mujer maltratada no se reconoce como tal o minimiza la situación, asume el sufrimiento como un desafío, como si ella pudiera cambiarla situación, cambiarlo a él. Echa la culpa de la irritabilidad de su compañero a factores externos como la falta de trabajo, los problemas, e incluso llega a culpabilizarse así misma.

Busca argumentos que le ayuden a explicar el comportamiento de su pareja, pues la agresión que sufre no es predecible ni continua. Cuando ya no encuentra justificación para la situación que está viviendo se hace de argumentos que le sirvan como defensas para sostenerse en es realidad (económicos, afectivos o familiares), ya que no siempre cuenta con los apoyos externos que le permitirán la salida oportuna y eficaz de esta situación.

7 comentarios :

Gerardo dijo...

Muy Bueno el Blog, me gusta la vocación que tienes, Saludos

Anónimo dijo...

Tengo 18 anios en un circulo de violencia familiar. Mi esposo no me pega pero me hace responsable de sus fracasos...contribuye a que yo pierda mi autoestima...me levanto y vuelvo a lo mismo....tambien yo misma he contribuido al aislamiento geografico de mi familia...yo misma cierro mis puertas de escape para no tener a donde ir y justificarme que estoy bien con el... Mi nivel educativo es alto, pero esto no me ha servido hasta ahora....

Anónimo dijo...

acabo de separarme de la 3er pareja y con todos sufrí maltrato ó violencia, sobre todo emocional, siquica y muchas veces física. Como no sé como resolver esto, es que decidi no volver a formar pareja nunca mas!

Anónimo dijo...

a mi me han violado

Anónimo dijo...

Excelente..gracias!

Anónimo dijo...

le perdone una infidelidad a mi esposo y prometio cambiar y ser diferente pero solo me duro 8 meses por que nada me cumplio al contrario de ser una perra cusca no me bajaba y demas agresiones verbales soy licenciada pero siempre me hizo menos y el solo tenia secundaria no se como cai tan bajo.

Anónimo dijo...

Algunas veces somos ingenuas y creemos de mas, debemos darnos el tiempo suficiente para ver cuanto valemos para nosotras mismas y valorar a nuestra familia(hijos y pareja), y actuar por y para nosotras, ya que de nosotras depende nuestro propio presente y futuro. Un beso y que Dios nos de la claridad suficiente para ver las cosas.

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