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domingo, 11 de enero de 2015

¿HAS HECHO ALGO QUE TE DUELE POR COMPLACER A ALGUIEN QUE AMAS?

¿Alguna vez has hecho algo que te duele, lastima, o incluso está en contra de tus valores por complacer a alguien que amas? En toda relación hay cosas que ceder, pero cuando se trata de anular nuestras necesidades, negar nuestros valores o hacer cosas que nos dañan a nosotros mismos o a quienes queremos (amigos, familia, etc.) entonces algo va mal.

¿HAS HECHO ALGO QUE TE DUELE POR COMPLACER A ALGUIEN QUE AMAS?

En ocasiones, hacemos este tipo de cosas para evitar una reacción en nuestra pareja: "Se enoja si le digo que no", "es que se pone triste si me niego". Nuestra conducta empieza entonces a dirigirse exclusivamente hacia los deseos de otra persona y esta empieza a controlarnos.

A veces, las coacción es mucho más evidente ya que viene acompañada de burlas que nos hacen sentir mal: "no seas niña", "no seas tonta", "eso es de perdedores", etc.

Y por complacer, evitar las burlas o el dolor, llegamos a extremos como dejar de hablarle a nuestros padres, no ver más a nuestros amigos, evitar los conciertos con las amigas, ya no vestir nuestra ropa favorita y abandonar los pasatiempos que tanto nos gustan; pero por alguna razón, nada de lo que hacemos pareciera dar gusto a la pareja y por el contrario, las exigencias son cada vez mayores.

El nivel de exigencia va creciendo cada vez más y puede entonces tocar puntos muy sensibles y privados de nuestro ser. Aquí es donde las cosas se agravan de tal forma que muchas personas abandonan su trabajo, su carrera o, infortunadamente, son víctimas de abusos sexuales al sentirse coaccionadas a realizar prácticas que les incomodan, lastiman o francamente desagradan.

Todas estas cosas ocurren sin que nos demos cuenta. Cuando nos enamoramos es normal querer hacer sentir bien al otro y hacer cosas que satisfagan a nuestra pareja; pero las personas abusadoras se aprovechan de este estado para exigir cada vez más, sin permitir ninguna debilidad ni fallo de parte del otro. Y cuando estos abusos comienzan a ocurrir, al principio negamos la situación porque nos parece impensable que esa persona tan maravillosa sea capaz de comportarse de esa manera.

Aunque todos corremos el riesgo de alguna vez involucrarnos en una relación así, son más vulnerables aquellos que han sido maltratados durante la infancia, ya que quienes viven una situación así durante la niñez suelen pensar que si hacen lo que los adultos maltratadores dicen entonces los malos tratos cesarán y tendrán de nuevo el cariño y el reconocimiento que tanto anhelan. El niño confía ciegamente en lo que sus progenitores le dicen, lamentablemente los padres maltratadores tienden a culpar a sus hijos de todos sus estallidos de cólera.

La culta también nos hace vulnerables. Ser educados bajo la premisa de que "el amor lo puede todo", "en las relaciones hay que tener paciencia porque nadie es perfecto", "hay que luchar por la relación", nos hace caer fácilmente en la trampa de ceder todo con tal de no alejar a la persona amada.

Por ese motivo hay que establecer límites, saber decir que no sin sentirnos culpables, saber que si alguna situación me incómoda, por pequeña que sea, no es aceptable, y que si la otra persona de verdad nos ama entonces sabrá respetar esas rayas que pintamos en vez de burlarse o agredirnos.

Nadie, pero NADIE, tiene derecho a coaccionarnos o tratar de obligarnos a hacer cosas que no nos agradan. Ni con amenazas ni con chantajes.

Si tu relación se encuentra en esta situación no te culpes, muchas personas han pasado por eso, lo importante es que lo hables y busques apoyo.

miércoles, 6 de agosto de 2014

¿QUÉ HACER SI USTED QUIERE DEJAR SU TRABAJO?

¿Qué hacer si usted quiere dejar su trabajo? Es una pregunta que encontré en sitio sobre embarazo y maternidad, a diferencia de lo que cualquiera pudiera pensar, no se trata realmente de un consejo para aquellas mujeres que específicamente han declarado no querer seguir trabajando después de su parto, por el contrario, el texto que acompaña a la pregunta es:

Qué hacer si usted quiere dejar el trabajo


"Si usted tiene la opción de dejar su trabajo, lo más recomendable es que lo haga. No tenga miedo de disfrutar de ser madre, de recuperarse del parto y de volver a su talla ideal con toda la tranquilidad. Ya tendrá tiempo para regresar al mundo laboral con su hijo más grande y, por ende, más independiente."

Es una tendencia que se ve mucho últimamente en blogs de crianza: Posterga tu vida para que cuides a tu hijo, ya tendrás tiempo después de hacer lo que quieras.

Un consejo que por supuesto sólo se le da a la madre, nunca al padre. Nunca jamás se le pediría a un hombre que dejara su vida profesional para dedicarse a sus hijos, que postergara sus posibles éxitos, oportunidades de ganar un ingreso mayor, algún ascenso, o simplemente ganar el dinero para sustentar a su familia, para dedicarse a la vida familiar, eso sería inconcebible.

Se presume de alguna manera que el trabajo de la mujer es menos importante, que sólo es "una ayuda", que puede postergarse sin problema alguno.

Cuando se trata de la mujer, la cosa cambia, a ella si se le sugiere que deje su trabajo, que "ya habrá tiempo después", que su vida y sus actividades no son tan importantes como su hijo, después de todo alguien debe cuidarlo y se asume de inmediato que esa persona debe ser la madre.

Interesantes consejos, pero en la vida dejar el trabajo suele significar un retraso en el desarrollo profesional. Si la madre decide dejar el trabajo para cuidar de sus hijos estará en desventaja cuando, años después, se quiera reincorporar: se le pregunta por qué dejó de trabajar tanto tiempo, se considera que esa ausencia la deja sin experiencia y capacitación suficiente (el cuidado infantil sigue sin considerarse un trabajo real en el mundo laboral remunerado), sin importar su preparación académica los trabajos que acaso pueda conseguir serán los más básicos, es como empezar de nuevo, es más difícil, es casi siempre con un salario más bajo.

Esas recomendaciones puede que sean más funcionales para mujeres cuyo trabajo es de por sí poco remunerado y sin mucha calificación; pero qué pasa con aquellas que son profesionistas: abogadas, arquitectas, consultoras. En mundo laboral tan competitivo, ¿es realmente justo recomendarles que dejen su trabajo porque no es más importante que la vida de su hijo?.

Si la vida de los hijos es más importante que cualquier otra cosa, entonces estas exigencias deberían hacerse también al padre, que participó activamente en la concepción y que se supone quiere a su hijo en igual medida: que deje su trabajo, que consiga uno de medio tiempo, que aprenda a postergar en la vida.

Si en cambio la vida profesional es tan importante como la vida familiar (al fin al cabo todos y todas tenemos derecho a un ingreso para mantenernos y mantener a nuestra descendencia), entonces NO se debería sugerir a nadie que abandone su trabajo, sino EXIGIR al trabajo que otorgue facilidades para compatibilizar la vida familiar.

O bien, si se va a pedir a las mujeres que "posterguen" la vida laboral remunerada, entonces que se empiece a contabilizar el cuidado como lo que es, un trabajo real en donde adquieres habilidades y capacitación, que se remunere para que hombres y mujeres puedan cuidar de sus familias sin estar desprotegidos. Porque además hay que decirlo, hay mujeres que decididamente se dedican al trabajo de cuidado (entiéndase cuidar y educar infantes) y que no tendrían que pasar por la dependencia económica por esa razón.

Nuevamente, y ya lo hemos mencionado antes, depender económicamente del varón es depender de la suerte y la buena voluntad. De que te "toque" un buen hombre que acceda a mantenerte sin echártelo en cara. Las que no tienen esa suerte deben trabajar para vivir. De manera que es poco apropiado, por decir lo menos, decirles que deben dejar de trabajar.

El acceso al empleo es un derecho de todos y todas, independientemente de nuestra situación familiar.

miércoles, 7 de agosto de 2013

MUJERES AMAS DE CASA

En mi país como en muchos otros, existen mujeres amas de casa que siguen el rol tradicional que se asigna a una mujer: cuidar a sus hijos, su esposo y su hogar.


MUJERES AMAS DE CASA


Se entiende que estas mujeres amas de casa se dedican al hogar por decisión propia, ya sea porque así las educaron o porque les parece los más conveniente en ese momento; pero ¿por qué se atribuye a las amas de casa todo el peso del trabajo doméstico, del cuidado y educación de los hijos, de la atención del esposo? y todo las 24 horas del día y los 365 días del año.

La respuesta es sencilla: se atribuye que si el hombre tiene un "trabajo de verdad" (vamos, que sí recibe dinero) y si ella "no hace nada", entonces es justo que ella mantenga limpio el hogar, después de todo alguien tiene que hacerlo. ¿Y por qué ella y no él? ¿Por qué es él quien generalmente tiene un "trabajo de verdad" y no ella? Porque en algún momento de la vida ella dará a luz a los hijos y tendrá que cuidarlos, porque los primeros años de vida los hijos "son uno" con la madre y nadie mejor que ella para cuidarlos. Así que, ya que la mujer se quedará en casa para cuidar a los hijos, pues que de una vez haga la limpieza.

¿Y por qué cuidar al hombre? Fácil: cuando un hombre llega a su casa, después de varias horas de estar "trabajando de verdad", está cansado, y sería un gran gesto de su mujer que la tiene "tan fácil" porque está todo el día en la casa y con todo el tiempo del mundo, que atienda al marido agotado, le de comer, le lleve una bebida, le de masaje en los pies...

Y entonces tenemos varias situaciones nada favorables para las mujeres que deciden ser amas de casa:

a) A pesar de que cargan con todo el trabajo de crianza (que de por sí ya es un trabajo), tienen que hacer las labores domésticas, que también cansan y no sólo eso, sino que también exponen a las mujeres que los realizan. Sí, el trabajo doméstico, como cualquier otro trabajo, tiene sus riesgos: accidentes, torceduras, consecuencias a largo plazo.

b) Aún cuando el trabajo doméstico es extenuante y conlleva riesgos, no hay remuneración ni prestaciones para las amas de casa que lo realizan. Y para quienes se dedican profesionalmente a las labores domésticas por algún pago (y quienes por cierto, también en su mayoría son mujeres), la paga suele miserable porque se dice que no es un trabajo de grandes responsabilidades.

c) Se olvida que una persona tiene vida a parte de su trabajo, que una mujer ama de casa sabe y ve más allá de limpiar los pisos. Y entonces resulta, que no importa si un ama de casa lee el periódico todos los días, está al tanto de las noticias o estudia por las noches, nunca faltará algún imbécil que crea que con ella sólo se puede hablar de niños mocosos (¿por qué la gente siempre usa expresión? y escobas.

La sociedad es hipócrita, por una lado alaba y cuasi diviniza a las amas de casa, porque sabe que sin esa parte no podrían existir individuos que tomaran parte activa en el mundo productivo (lo cual por sí mismo convierte al trabajo de las amas de casa en un trabajo productivo); pero al mismo, se denigra su labor, se considera inferior y se les explota.

Recordemos que mucha de la violencia doméstica, se genera precisamente porque ciertos roles se ven como obligación y no como una elección con objetivos. Se explota a la mujer asignándole la tarea de ama de casa; pero no sólo eso, sino que se le exige que ejecute ese trabajo de cierta manera y bajo ciertos estándares, como por ejemplo no descansar nunca y estar siempre disponible para la familia.

Y para muestra, un estudio realizado en 1989 por Yolanda Corona Caraveo, investigadora de la UAM-Xochimilco. Ella investigó acerca de la visión que tenían los niños respecto al trabajo de sus padres, y descubrió varias cosas:

1.- Los niños, al igual que los adultos, no consideraban que el trabajo de ama de casa fuera equivalente al trabajo de un padre que laboraba fuera del hogar. De hecho, consideraban que el trabajo doméstico no era un trabajo porque no había una paga de por medio y porque tampoco había que salir del hogar para hacerlo.

2.- Para los hijos que tenían madres amas de casa, su trabajo era menos importante que el de su padre que sí trabajaba fuera, porque además de no haber una paga, para poder solventar los gastos diarios la mujer tenía que pedir dinero a su marido.

3.- Los niños consideraron que ser ama de casa no era un trabajo real, porque todos los días se hacían las mismas tareas (había una rutina establecida) y porque ellos mismos participaban de ese trabajo.

4.- Los niños consideraron que nadie elegiría ser ama de casa, sino que las mujeres lo hacían porque eso es lo que les tocaba hacer. Es decir, consideraban al trabajo doméstico no como un trabajo, sino como una obligación.

5.- Aunque todos los niños del estudio dijeron que sería justo que los padres también hicieran trabajo doméstico, cuando se les pidió hacer alguna historia al respecto, ninguno incluyó a los hombres dentro de las tareas domésticas, en cambio sí se les describió haciendo actividades recreativas (cosa que no hacen las mujeres en ninguna de las historias): leer el periódico, descansar en la sala, ver la televisión.

6.- Cuando se les preguntó a los niños, porque no incluyeron en sus historias a padres haciendo trabajo doméstico, una gran mayoría relató que sentían que el padre se sentiría "humillado" si hacía cosas como ir al mandado y lo viera alguno de sus amigos.

¿Y qué pasa cuando una mujer no desea ser ama de casa y prefiere una actividad no doméstica? Se le discrimina: a prácticamente todas las mujeres se les pregunta si tienen familia durante las entrevistas de trabajo, se les pregunta su estado civil, si tienen hijos y quien los cuida, cosa que jamás se le pregunta a un varón.

¿Y qué pasa si un hombre prefiere ser ama de casa en vez de una vida laboral fuera del ámbito doméstico? También se le discrimina: se le insulta, se le dice "mantenido", se le llama "flojo" y "desobligado". Cosa rara, porque cuando sólo hacen una pequeña cosa para "ayudar" en vez de dedicarse a tiempo completo, entonces todos creen que es un marido extraordinario (claro, cambiar un pañal compensa todas las horas que la mujer estuvo lavando trastos, ropa, barriendo el piso, fregando el baño...).

Son pocos los casos en donde realmente se valora el trabajo de ama de casa. Está el ejemplo de aquella chica israelí que durante mucho tiempo fue ama de casa, mientras tenía a su niño pequeño, aunque su aspiración era llegar a ser periodista. Nunca consideró que su tarea fuera menos valiosa, al contrario le daba mucha importancia y su familia lo sabía.

Después, su marido ofreció sacrificar un tiempo de su vida profesional para que ella pudiera concluir sus estudios y poder trabajar también en su profesión, así que durante otro buen rato su esposo cuidaba al hijo y mantenía limpio el hogar, nunca sintió que estaba haciendo una tarea inferior y cuando le preguntaban a qué se dedicaba, él siempre respondía "soy ama de casa", no le daba vergüenza porque estaba consciente de que ese trabajo era importante, tanto que permitía a otros miembros de la familia (en este caso su esposa) poder desarrollarse personalmente.

Y es que ese es el trasfondo del trabajo doméstico que realizan las amas de casa, no sólo es tener la casa limpia, es sacrificar su vida para que otros, los hijos y el marido, puedan desarrollarse y tener éxitos personales. Y esas amas de casa también tienen derecho a tener lo mismo, razón por la cual su trabajo debería ser remunerado, y debería ser una opción temporal para que esas mujeres también puedan crecer, o si no es temporal al menos debería considerarse como un trabajo de medio tiempo y no una labor de 24 horas (ya deberíamos saber que en estos tiempos la esclavitud humana es delito).

Por lo demás, hay quienes dicen que la labor de ama de casa es limitante, que no hablas con nadie y que no hay espacio para la creatividad. Hay que tener cuidado con eso, porque es una verdad a medias y se puede caer en el engaño de discriminar a las amas de casa y creer que son personas limitadas por dedicarse al hogar.

Sí, puede llegar a pasar si se vive esa opción en esclavitud y sin reconocimiento de lo que se hace; pero cuando se dignifica esa tarea, cuando realmente se entiende el valor del trabajo que está realizando esa persona, entonces la propia ama de casa puede construir herramientas para mejorar su trabajo sin tener que vivir esclavizada a él.

A final de cuentas, estar de crianza implica hablar con muchas personas (médicos, psicólogos, maestros, padres y madres de familia) y visitar muchos sitios (museos, bibliotecas, organizaciones). Sí, mucho del trabajo doméstico es mecánico, cansado y aburrido; pero vamos, en todos los trabajos hay cosas que nos gustan y motivan, y partes que nos aburren y nos cansan.

jueves, 23 de mayo de 2013

RETIRAR DENUNCIA POR MALOS TRATOS

¿Por qué una mujer retira su denuncia cuando hay malos tratos de parte de su pareja?


RETIRAR DENUNCIA MALOS TRATOS



Todos hemos conocido el caso de una mujer que retira su denuncia aún cuando ha sufrido malos tratos por parte de su marido, novio, pareja: insultos, golpes, violaciones.

Solemos leer en las noticias y en los periódicos decenas de casos en donde las mujeres se retractan de denunciar a sus parejas en casos de violencia y maltrato.

Aunque sabemos que la violencia es un delito, muchas de estas mujeres voluntariamente se presentan a los juzgados y a los ministerios para exonerar a sus parejas y retirar su denuncia, a pesar de los insultos y las golpizas.

La mayoría de la gente no entiende el por qué, y se quedan entonces con la frase en la lengua: "entonces que no se quejen".

Seguimos sin entender que cuando hablamos de violencia hablamos del abuso de poder de un ser humano sobre el otro. Y en nuestra sociedad son los hombres quienes tienen el poder.

Y para muestra el triste caso de Alexia Imaz, hija nada menos que del titular del Cisen.

Alexia fue víctima de violencia. Ella decidió terminar su relación amorosa con Gerardo y él, como muchos hombres que creen que deben ser ellos quienes tengan la última palabra y no las mujeres, entró en cólera.

Gerardo no pudo aceptar que Alexia ya no quería nada con él, tampoco pudo entender que ella no quisiera hablarle. Creyendo Gerardo que él tenía todo el derecho del mundo para tener a Alexia y forzarla a estar con él sin importarle los deseos de ella, entró furtivamente en la noche a casa de ella y a su habitación.

Cuando ella se negó nuevamente a estar con él, Gerardo la comenzó a golpear a puñetazos porque a él, como a muchos hombres, le han enseñado que tiene derecho a golpear si está enojado, que esa es la forma correcta de expresar desacuerdo y que además las mujeres no tienen por qué decirle que no. Ella le dijo que no, él se enojó, él la golpeó.

Alexia en cambio, sabía perfectamente que las acciones de Gerardo eran delictivas. Por lo que con apoyo de su hermana subió a las redes sociales las pruebas de ese delito. También con apoyo de su hermana exhortó a las mujeres a que denunciaran si habían pasado por situaciones parecidas.

A la mañana siguiente Alexia hizo lo que toda mujer debería tener derecho a hacer: denunciar a un hombre que entró en su casa para golpearla.

¿Y qué sucedió?

Que en vez de que se hiciera justicia, el abuso de poder de los hombres se hizo evidente nuevamente.

Aunque el abuelo de Gerardo aseguró que no metería las manos por él, finalmente sí lo hizo.

El abuelo de Gerardo, Jesús Murillo Karam, llamó al titular del Cisen (padre de Alexia) y le pidió que no hiciera ningún cargo. A cambió Gerardo se disculparía públicamente y prometería nunca jamás molestar a Alexia.

Y así como en la antigüedad eran los padres quienes decidían el matrimonio de sus hijas, su vida y su destino, sin importar lo que ellas pensaran, así este par arreglaron entre ellos, entre hombres, un problema sobre el que Alexeia debería haber tomado decisión directa.

En vez de recibir el apoyo de la familia, el padre de Alexia decidió que no era tan grave que su hija hubiera sido brutalmente golpeada por otro hombre, al menos no tanto como para mandarlo a la cárcel.

Nadie le preguntó a Alexia su opinión o si estaba conforme con esa solución, sí en cambio la obligaron a retirar la denuncia. De poco le sirvió a Alexia exhortar a otras mujeres a denunciar y citar a Kofi Annan, finalmente fue su padre quien decidió que ella debía callarse como "buena mujer".

Algo muy similar a lo que pasa con las cientos de mujeres que retiran las denuncias que ellas mismas hacen. Aunque parecen diferentes los motivos, en el fondo sólo es uno: los hombres tienen poder sobre ellas.

Así pasa con la mujer que retira la denuncia porque el marido es el único con ingresos, porque nadie más la apoyará económicamente, porque nadie le da un trabajo bien pagado a una mujer con hijos, porque la familia cree que con una disculpa basta, porque las autoridades creen que es un simple pleito de pareja y que "después se arreglan bajo las sábanas". O en el caso de Alexia, porque esa denuncia en particular afectaba directamente el poder político de dos hombres.

Y con todo eso a cuestas, aún así hay mujeres que se atreven a denunciar, a pesar de que hay todo un sistema diciéndoles que no es buena idea, que no es para tanto, que hay que aguantar, que es exagerado.

Por eso representa un grave problema cuando por fin se reúnen el valor o las condiciones suficientes para denunciar un caso de maltrato, y la víctima es presionada por agentes externos (familia, amigos, autoridades) para que retire la denuncia. Es una negación directa de la justicia que ella merece, y representa la aprobación social del poder de los hombres por sobre la vida de las mujeres sin importar las consecuencias que para ellas tienen.

Sí, retirar denuncias tiene sus consecuencias, la principal de ellas es que se está dejando libre a un abusador que continuará ejerciendo violencia golpeando y humillando a otro ser humano quizás hasta su muerte, y una disculpa no va a cambiar eso.

lunes, 25 de marzo de 2013

CORTAR A TU NOVIO

Cortar a tu novio nunca es fácil, pero cuando se trata de una relación violenta es necesario hacerlo lo antes posible, ya que la violencia es progresiva y nunca sabes hasta qué niveles puede llegar.

CORTAR A TU NOVIO


Aún así, incluso sabiendo que esa persona nos está haciendo daño, los sentimientos pueden hacernos dudar de si cortar con ese novio es lo indicado. Nos asaltan las dudas: quizás él pueda cambiar, quizás si hablo con él, quizás si ya no lo hago enojar, es que todavía lo quiero. O bien, salen a relucir las frases trilladas que la cultura del amor romántico nos ha inculcado: Sin él no puedo vivir, sin él me muero, por amor se soporta todo, cuando amas a alguien no lo abandonas.

Y si bien es cierto que una relación requiere de apoyo, comprensión y tolerancia, esto no implica que tengas que sacrificar todo por amor, especialmente cuando hablamos de tu libertad y respeto, del derecho que tienes a vestir como quieras, tener amistades, y hacer tu vida como mejor te convenga.

Precisamente una chica nos pide ayuda sobre cómo cortar con un novio violento, la consulta es la siguiente:

"Actualmente vivo una relación de noviazgo de 2 años y medio, mi novio me controla, me dice qué hacer, cómo vestirme, incluso se enoja si me pongo un pantalón pegado o una blusa escotada. Él dice que lo hace por mi bien, me ha prohibido amistades, hizo que le dejara de hablar a mi mejor amiga porque la tachaba de lo peor, me ha empujado cuando está sumamente molesto, me ha insultado con palabras muy ofensivas.

No sé qué hacer, no puedo dejarlo, siento que lo amo y que sin él no soy nada. ¿Cómo termino esta relación?".

Primero que nada hay que entender el problema, en toda relación hay momentos bonitos y especiales que nos generan apego y ganas de continuar. Particularmente los maltratadores se esmeran en extremo en propiciar situaciones agradables, al menos al principio tratarán de hacer que su pareja se sienta especial, que se trata de la única persona en el mundo que sabe comprender y en quien se puede confiar, y muchas veces suelen recitar historias trágicas en donde ya antes han sido traicionados y abandonados pero que ahora han encontrado por fin el amor verdadero.

¿Qué pasa cuando un novio le cuenta la trágica historia de su vida a su pareja y le hace sentir a ella que se trata de un secreto que a nadie más le ha contado? Pues que ella siente lástima, y muchas se dice así misma: "Pobre chico, yo jamás lo dejaré porque yo sí lo amo y no lo haré sufrir de esa manera".

Y si una chica comienza a generar esas ideas, queda inmediatamente enganchada a su futuro maltratador. Luego entonces él comienza a exigir que demuestre ese amor desinteresado, y una forma de hacerlo es accediendo a todas sus peticiones bajo el chantaje de que si no lo hace es porque no lo quiere. Y ahí está la chica vistiéndose como a él le gusta, dejando de hablarle a las amigas y la familia, teniendo relaciones sexuales aunque ella no tenga ganas, haciendo hasta lo imposible por complacerlo. El resultado es que la mujer se aísla, ya no tiene a quien contarle lo mal que la está pasando con este chico, y además pierde su personalidad, ya no sabe quien es porque se mira a través de los ojos de ese chico que la obligado a sentir que sin él no es nada.

Es importante entender estas dos cosas:

1. Aunque nos hayan enseñado lo contrario, sí podemos vivir sin pareja. No nos morimos ni entramos en depresión crónica por no tener novio.

2. El maltratador es el que siembra en ti la idea de que sin él no puedes vivir. A él le conviene que no lo dejes, así tiene a su disposición a una esclava las 24 horas, una chica que lo complace en todo y que en el futuro se hará cargo de sus necesidades: mantener la casa limpia, la comida preparada, y sexo cuando quiera. Pero tú te mereces a alguien que quiera construir una relación CONTIGO (así tal cual eres) y NO a COSTA DE TI (pidiendo que sacrifiques tu personalidad y vida para darle gusto).

Sí puedes vivir sin él, lo puedes dejar y no vas a morir por eso... a menos que él intente matarte. Sabemos que muchos novios controladores se vuelven acosadores, amenazan a sus ex y muchas veces llegan a cumplir sus deseos de venganza ('si no es mía no será de nadie'), este es el peligro real del que te tienes que cuidar.

Ahora bien ¿Qué hacer para acabar con la relación? Primero que nada tomar la decisión, y deshacerte de la fantasía de que él cambiará algún día. Ten la seguridad de que no lo hará, pero aún cuando en un futuro remoto lo haga (considerando que dejara de creer que eres una niña pequeña que tiene que tomar las decisiones por ti para protegerte porque según él tú no sabes cuidarte a ti misma) ¿te mereces estar sufriendo mientras eso sucede? CLARO QUE NO.

Sé que ya no quieres sufrir porque estás pidiendo ayuda para dejar de hacerlo, por eso, una vez que hayas tomado la decisión hazlo de la siguiente manera.

Pasos para cortar con un novio violento:


1. Díselo a alguien. Habla con tus papás y con tus amigas (es buen momento para llamar a esa mejor amiga a la que abandonaste, ella entenderá), explica lo que está sucediendo, platícales cómo es él y que necesitarás de su ayuda para dejarlo. Busca testimonios de otras chicas que han estado en la misma situación, verás que no eres la única y que sí eres capaz de dejarlo.

2. Cítalo en un lugar público para cortarlo. Un restaurante, una plaza comercial, etc. Asegúrate de no ir sola, alguien debe acompañarte y quedarse a una distancia moderada en donde pueda estar al tanto de lo que suceda. Diseñen un plan de intervención en caso de ser necesario.

3. Avisa en tu casa en donde estarás y a qué hora. Lleva un teléfono celular y ten registrado un teléfono de emergencia (patrulla, ambulancia, etc.) para llamar en caso necesario.

4. En cuanto tu novio aparezca debes dejarle claro que la charla será breve y que tu familia te estará esperando. No dejes que te convenza de ir a otro lado.

Tienes que ser muy fuerte cuando te veas con él, porque puede ocurrir que él te trate de manipular diciendo que cambiará, que sin ti no puede vivir o que se matará si lo dejas. O por el contrario, puede enojarse y agredirte, si esto ocurre tu acompañante deberá intervenir, lo mismo si trata de obligarte a que vayas con él a otra parte o si no quiere retirarse del lugar.

Por último, toda relación violenta deja secuelas, y toda separación requiere una etapa de duelo. Por eso es muy importante que tomes terapia o acudas a un grupo de autoayuda, que leas libros sobre el tema que te ayuden entender lo que sucedió. Una vez que has cortado a tu novio controlador eres libre físicamente, pero también hay que recuperar la libertad emocional.

Por ningún motivo tengas contacto con él, si se trata de algún compañero que estudie contigo entonces trata de no quedarte a solas con él, procura estar en compañía de otras amigas y amigos o en su defecto de algún profesor o maestra.

¡¡Ten valor, no estás sola!!